terça-feira, 7 de setembro de 2010

¿Se debe usar el vino en la cena del Señor?

A veces, surgen entre nosotros algunas preguntas sensibles y hasta controversiales que requieren de la cordura, la paciencia, y el respeto mutuo para discutirlas. El hecho que hayan diferencias de punto de vista puede indicar que existe un malentendido que necesita ser aclarado. En algunos casos, las cuestiones son livianas y no involucran los puntos esenciales de la doctrina de Cristo. Por ejemplo, estamos convencidos que cuando se trata del uso de una copa o de varias copitas para repartir el fruto de la vid en la cena del Señor, al fin y al cabo es cuestión que admite de diferencias de opiniones. Aunque algunos han tratado de imponer un método para la exclusión del otra, sabemos que realmente es cuestión de indiferencia. Cualquier método puede servirnos para cumplir el mandamiento de participar de esa porción de nuestro culto. Por eso, no debe de existir el desacuerdo abierto ni la división en nuestra comunión por tal asunto.

Lamentablemente, a través de los años ha surgido otra controversia respecto a la Sagrada Cena, y al fruto de la vid en particular. Su servidor está humildemente convencido que esta cuestión es distinta. En vez de involucrar nada más de una diferencia de métodos para llevar a cabo el mismo mandamiento, creo sinceramente que involucra una cuestión más profunda y más seria. Me refiero a la cuestión de qué constituye el verdadero «fruto de la vid» para usar en la Cena del Señor. Yo creo que las discusiones que existen sobre esta pregunta reflejan un malentendido que necesita ser aclarado a la luz de la Biblia. Le pido, estimado lector, que Ud. me permita aclarar el punto de vista que creo es correcto, y que lea todo lo siguiente antes de formar su propio criterio.

ES CUESTIÓN DE CUMPLIR EL MANDAMIENTO EXACTAMENTE

La Biblia nos exhorta en Colosenses 3:17, «y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él.» Implica la frase «en el nombre del Señor Jesús» que hay que tener la autoridad bíblica para cualquier práctica que tengamos en la iglesia y en el acto de rendir culto al Señor. Este principio siempre ha existido. Deuteronomio 4:2 advirtió: «No añadiréis a la palabra que yo os mando, ni disminuiréis de ella, para que guardéis los mandamientos de Jehová vuestro Dios que yo os ordene.» Lo mismo se ve en el ejemplo de Nadab y Abihu, hijos de Aaron, que ofrecieron el «fuego extraño» al Señor «que él nunca les mando.» Murieron delante del Señor por este delito.

Sabemos que no tenemos el derecho a acercarnos a Dios para rendirle el homenaje o para adorarle en cualquier forma que él mismo no haya autorizado. Nos instruye claramente en el Nuevo Testamento lo que él quiere en el culto. Hemos de 1) perseverar en la doctrina, es decir, la prédica o la exposición de la palabra, 2) las oraciones públicas, 3) los cánticos a capela (sin instrumentos), 4) las ofrendas, y 5) la Sagrada Cena del Señor (Hechos 2:42; Efesios 5:19; 1 Cor. 16:1-2; 11:23-34). Cada una de esas acciones específicas excluye cualquier substituto. Es lo mismo para la Cena del Señor. Deseamos cumplir este mandamiento exactamente como Dios nos ha mandado en la Biblia, sin añadir ni disminuir nada. Entonces, deseamos usar solamente los mismos elementos para la Cena que el Señor y sus apóstoles usaron en el primer siglo. De otra forma, ¿cómo podríamos decir con verdad que estamos cumpliendo el mismo mandamiento?

¿AUTORIZA LA BIBLIA EL USO DEL VINO EN LA CENA DEL SEÑOR?

En primer lugar, déjeme señalar que la Biblia nunca usa la palabra «vino» para referirse a ese elemento de la Cena del Señor. Obviamente, muchos hoy en día suelen de usar esa palabra así, pero la Biblia nunca menciona «el vino» en la Cena. Por ejemplo, en el relato de Mateo de la última cena de Cristo con sus discípulos, se dice que, primero, «tomó Jesús el pan,» y, segundo, tomo «la copa» (Mateo 26:26-27). Es obvio del contexto que ese «pan» era el pan sin levadura, como mandado por la ley de Moisés, y como solían los judíos de utilizar durante la cena de la Pascua (Exo. 12:14-20; Mateo 26:17). El «pan sin levadura» es lo que fue autorizado para nuestro uso en la Cena del Señor, porque eso fue el pan que Cristo tenía en su mano al instituirla esa noche. Por lo tanto, pocos hoy día se atreven a sustituir otro tipo de pan u otro alimento por lo autorizado.

¿Pero, cuál sustancia estaba en esa copa? Se explica por Cristo que era «este fruto de la vid» (Mateo 26:29). Entonces, hay que determinar el significado de la frase «el fruto de la vid» en este contexto bíblico (véase Marcos 14:25; Lucas 22:18; 1 Cor. 11:23-34). Ya hemos visto que ese elemento fue llamado «la copa.» (Por la figura retórica llamada «la metonomía,» «la copa» representa la sustancia que estaba en el contenedor.) Además, es descrito como «la copa de bendición» en 1 Corintios 10:16. Nunca es llamado «el vino» (griego, oinos), aunque si lo fuera así, todavía no resolvería la cuestión, puesto que «el vino» como usada en la Biblia (oinos, en el griego, o yayin o tirosh en el hebreo) puede referirse, o, 1) al zumo de la uva no fermentado, o, 2) al zumo de la uva en un estado de fermentación. Uno tiene que determinar por el contexto cuál sea el significado presente entre las dos posibilidades. La definición de la palabra moderna «vino» no resuelve la cuestión puesto que se trata del uso antiguo de unas palabras ambas del hebreo en el Antiguo Testamento y del griego en el Nuevo Testamento.

¿Qué era «el fruto de la vid» como usado por los judíos en la pascua? En primer lugar, hay que darse cuenta que la ley de Moisés no mandó específicamente la copa en la cena de la pascua (véase Exodo 12:1-28). Las copas de la cena de la pascua (una cena llamada la seder) vinieron de una tradición tardía de los judíos. Por ejemplo, el erudito Interpreter´s Dictionary of the Bible [El Diccionario del Intérprete de la Biblia] dice, «el vino no fue usado en la celebración de la Pascua hasta los tiempos helenísticos; se menciona por primera vez en Jubileos, 49:6 (Abingdon, R-2, p. 851). El erudito, Dr. Everett Ferguson, confirma este dato (escribiendo en Restoration Quarterly [La Trimestral de la Restauración], Vol. 13, Núm 3, 1970). Entonces, no podemos contestar nuestra pregunta fácilmente por el Antiguo Testamento solo. Hay que recurrir a algunas fuentes extrabíblicas para averiguar qué tipo del «fruto de la vid» utilizaron los judíos en el tiempo de Cristo.

El problema es que la evidencia es ambigua. Se puede presentar evidencias a favor del jugo de la uva no-fermentado, y otras evidencias a favor del jugo de la uva ya fermentado, o sea, «el vino» en el sentido moderno. Por ejemplo, si uno se pone a investigar la cuestión por el Internet, muy pronto encontrará un montón de distintos puntos de vista. Todo eso puede ser muy confuso para el estudiante de la Biblia que simplemente anhela saber cuál sea el elemento correcto.

No obstante, el caso no es desahuciado. Al escudriñar las fuentes, se ve que el cristiano sincero puede aprender lo suficiente para decidir la cuestión prácticamente. Es cierto que la costumbre judaica del tiempo de Cristo es muy importante para esta investigación. Sin embargo, no es decisiva para determinar qué tipo del «fruto de la vid» Cristo usaba para ordenar la Cena del Señor. Como veremos, existen: 1) el suficiente número de los datos históricos que ponen en tela de juicio la sugerencia que todos los judíos siempre usaron el vino fermentado, y 2) el suficiente número de los principios bíblicos en contra del uso de las bebidas alcohólicas para demostrar con certeza que no debemos de utilizar los vinos modernos para la Sagrada Cena.

UNA INVESTIGACIÓN OBJETIVA DE LAS EVIDENCIAS HISTÓRICAS

Comienzo esta parte admitiendo francamente que algunas fuentes importantes y respetadas abogan a favor del uso del vino fermentado para la seder (la cena) durante la pascua de los judíos del tiempo de Cristo. Por ejemplo, el estimado erudito, Alfred Edersheim, escribió lo siguiente respecto a la bebida usada en la pascua: «El vino fue el vino ordinario de la región, únicamente el rojo; fue mezclado con el agua, generalmente a la proporción de una parte para dos partes de agua» (escribiendo en The Life and Times of Jesus the Messiah [La Vida y Los Tiempos de Jesús el Mesías] Eerdmans, 1883, 1971, V, p. 485). Además, el Dr. Everette Ferguson, quien era profesor en una de nuestras universidades cristianas, presumió que Jesús usó una mezcla de vino y de agua, porque pensaba que eso fue la costumbre de los judíos para la pascua (Restoration Quarterly, Vol. 13, Núm 3, 1970). Algunos diccionarios bíblicos y enciclopedias además declaran el punto de vista que el «fruto de la vid» durante la pascua fue el vino fermentado. Por supuesto, se puede aumentar un montón de fuentes de información que tengan ese punto de vista.

Pero, déjeme recordarle, estimado lector, que además se puede aumentar un montón de fuentes en contra del uso del vino en la pascua. Entonces, para determinar la verdad, ¿es cuestión de solamente contar para ver si el número mayor está a favor o en contra? No. Hay que discernir entre las fuentes secundarias y las fuentes primarias. Más vale una fuente primaria exacta que una cadena larga de las fuentes secundarias. Los historiadores suelen de hacer esta distinción todos los días. Por ejemplo, para saber qué pasaba en EE.UU. durante la guerra civil del siglo 19, el historiador pudiera acudir a un libro de texto escrito en el siglo 20 acerca de ese período. Pero, eso sería la información «de segunda mano.» La mejor forma para sacar esa información es por acudir a las fuentes primarias que nos provienen desde el mismo período estudiado (por ejemplo, las cartas personales, los periódicos, las revistas, y los actas escritos del gobiernos durante ese período).

Tenemos un paralelo en el estudio de la cuestión del vino. Casi todos los diccionarios, enciclopedias, y artículos en las revistas que alegan que el jugo de la uva que los judíos usaban en la pascua fue fermentado dependen básicamente de una, y la misma, fuente histórica, el Mishnah (o sea, las tradiciones tardías) de los judíos. El Mishnah es una compilación de las exposiciones y las costumbres de los judíos escrita alrededor de 200 d.C. Es cierto que esa fuente judáica tardía indica que la costumbre era de usar cuatro copas durante la seder de la pascua del vino fermentado en la Peshaim 10:1, 10:4, y 10:7 (en The Mishnah: Oral Traditions of Judaism [El Mishnah: Las Tradiciones Orales del Judaísmo], ed. Eugene J. Lipman, Schoken Books, 1970, pp. 102-105).

Pero, un estudio de esas tradiciones revela que esa referencia al vino fermentado no fue una parte del texto original del Mishna, sino de las anotaciones tardías del Talmud hechas por Maimonides y Bartenora durante la Edad Media. En otras palabras, las referencias al vino fermentado en la pascua no fueron parte del Mishnah original cuando compilado en 200 d.C., sino de las opiniones de esos eruditos judíos en los tiempos medievales (Frederic Richard Lees y Dawson Burns, The Temperance Bible Commentary, London, 1894, n. 36, p. 279, citado en Samuele Bacchiocchi, Wine in the Bible [El Vino en la Biblia], Biblical Perspectives, 2001, p. 160).

Las autoridades judías no están de acuerdo acerca del tipo del jugo de la uva usado durante la pascua. Por ejemplo, Luis Ginzberg (1873-1941) era erudito judío y Presidente del Departamento de Estudios Talmúdicos y Rabínicos en el Seminario Teológico Judío de América. Escribió que se podía usar el «vino no-fermentado» para kiddush y «otras ceremonias fuera del templo....uno puede imprimir el jugo de las uvas e inmediatamente recitar el kiddush sobre ello» (Louis Ginzberg, American Jewish Year Book [El Almanaque Judío Americano, 1923, New York, 1922, p. 414, citado en Bacchiocchi, p. 159). Otra fuente, The Jewish Encyclopedia [La Enciclopedia Judáica], confirma eso (redacción de 1904, Vol. 5, p. 165, citado en Bacchiocchi, p. 160). Se puede citar también John Allen que escribió, «Está prohibido para ellos [los judíos] beber cualquier licor hecho por los granos o que ha pasado por el proceso de la fermentación. Su bebida o es el agua pura o es el vino de pasas preparado por ellos mimos» (John Allen, Modern Judaism [El Judaísmo Moderno], London, 1830, p. 384, citado en Bacchiocchi, p. 161). El Rabí Principal, Dr. Adler, declaró en 1883: «Los judíos desde hace muy largo tiempo usaban el vino fermentado y no-fermentado en toda ocasión, incluso la pascua» (citado en Standard Encyclopedia of the Alcohol Problem, a: http://www.wpl.lib.oh.us/AntiSaloon/print/wine.html R en 29/01/03). A.P. Peabody, D.D., escribió un ensayo sobre la Cena del Señor que los judíos en el tiempo de Cristo, sobre todo los «ritualistas altas entre ellos», prohibieron la levadura en cualquier forma, incluso en su forma del vino fermentado. Agrega que fue la costumbre para el mayordomo exprimir el contenido para «la copa» de algunos racimos de uvas preservados por este propósito especial» (Monthly Review [La Revista Mensual], Enero, 1870, p. 41, citado en William Patton, Bible Wines [Los Vinos de la Biblia], p. 84. El Rabí Chaim Feuerman dice en una nota: «La ley judáica exige la bendición para participar del jugo de la uva, o sea fermentado, o sea no-fermentado, basada en el Misnah, Capítulo 4, Mishnah 1 del Ensayo Berachot» (Nota de Rabbi Chaim Feuerman, fechada 17 de febrero, 1965, citado en Dan y Katherine Cooper, The Christian and Social Drinking [El Cristiano y El Beber Social], pp. 5-6.).

Bueno, el punto no es que todos los judíos creen que el contenido de la copa durante la cena de la pascua en el primer siglo fue el jugo de la uva no-fermentado. Muchos creen que sí lo fue. Pero, el punto es que existe el suficiente desacuerdo entre esos eruditos acerca de este asunto para concluir que es posible que Jesús tuviera algo diferente en su copa de lo que se usa hoy día por, quizás, la mayoría de los judíos ortodoxos o reformados. Las evidencias históricas son ambiguas e inconclusivas. Por eso, tenemos que acudir a otras consideraciones para determinar lo que Cristo probablemente tuvo en su copa cuando instituyó la Sagrada Cena.

LAS RAZONES BÍBLICAS PARA CONCLUIR QUE CRISTO USABA EL JUGO NO-FERMENTADO

El motivo de la discusión previa fue de dar un panorama corto de las evidencias históricas para tratar de determinar así cuál era el contenido probable en la copa de Cristo esa noche. Pero, a pesar del interés y de la utilidad que esa investigación puede tener para nosotros, hay que recordar que Cristo no solía siempre de seguir las tradiciones de los judíos. Con frecuencia les reprendía por haber inventado las tradiciones que hacen nulo la palabra de Dios (véase Mateo 15:9). Por eso, aun si fuera una tradición para algunos de los judíos del tiempo de Cristo de usar el vino fermentado, esto no quiere decir necesariamente que eso fue lo que Cristo tuvo en su copa. Recuérdese, la ley de Moisés no había mandado el uso de la copa en la cena de la pascua. Eso fue una tradición tardía. Entonces, no sería una sorpresa si Cristo hubiera modificado eso que fue nada más que una costumbre entre los judíos.

Creo que existen varias razones bíblicas para concluir que Cristo a lo mejor no hubiera usado el vino fermentado para la cena del Señor:

1) El narrativo de la última cena de Cristo con sus discípulos no corresponde precisamente a una seder de la pascua como suelen de celebrar los judíos. El erudito Bo Reicke señala que Cristo no celebraba la cena pascual normal. (Por ejemplo, no comió del cordero asado.) Sin embargo, Reicke luego dice que Cristo sí anticipaba algunos de los elementos que se solían de usar en ese tipo de cena, incluso la copa (Bo Reicke, The New Testament Era: The World of the Bible From 500 B.C. to A.D. 100 [La Era Neotestamentaria: El Mundo de la Biblia Desde 500 a.C. a 100 d.C.], Fortress Press, pp. 180-182). El punto es que esa cena fue única entre las otras pascuas de los judíos. Así que, aun si se pudiera concluir con certeza que todos los judíos siempre usaron el vino fermentado en la seder para la pascua, esto no quiere decir que Cristo lo hizo también.

2) La ley de Moisés había prohibido el uso de la levadura y el leudado durante esa semana de la fiesta. La ley prohibió hasta la presencia en la casa del seor (levadura, giste, o lo que produce la fermentación) (Exodo 12:15). Además, la ley prohibió para esa semana la presencia de chametz en la casa. Esa palabra hebrea, chametz, significa «el leudado» (Exo. 12:15; 13:7). Sabemos que el vino fermentado es producto del gisto en el zumo de la uva y sus reacciones químicas con los azúcares naturales del zumo. El proceso de leudar una masa de pan por la levadura es escencialmente lo mismo que el proceso de fermentar el jugo de la uva. Es cierto que Cristo lo hubiera conocido.

Los judíos se discutieron entre sí al respecto. El Mishnah indica la tradición de una búsqueda por toda la casa como preparativo para la semana de la pascua para quitar el chametz (el leudado), incluso las bebidas fermentadas hechas por los granos. No obstante, los rabís españoles, Maimonides y Bartenora, trataron de argumentar en sus comentarios sobre el Mishnah del siglo 12 que la prohibición del chametz sólo se extendió a las bebidas hechas de granos y no de aquellas hechas de frutos, porque «el licor del fruto no engendra la fermentación, sino la acidéz» (Chametz Vematzah, 5,1, 2, citado en Bacchiocchi, p. 160). Por supuesto que sabemos que esos rabís españoles estuvieron equivocados de eso. El zumo de frutos produce la fermentación igual como el zumo sacado de los granos. Parece que hicieron esta distinción sólo para defender su tradición favorita en vez de explicar exactamente el significado del chametz que estuvo prohibido por la ley.

La levadura y el leudado fueron símbolos de la corrupción (véase Mateo 16:6). Por eso, Pablo nos exhorta en cuanto a la Cena, «Limipiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como soís; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros» (1 Cor. 5:7). Por eso, ¡es difícil concebir del Cristo Santo y Sabio usando una bebida fermentada (leudada) para simbolizar su propia sangre!

3) Además, es difícil concebir del Santo y Sabio Cristo usando el vino alcohólico para un propósito tan alto y tan sagrado. La ley de Moisés había prohibido el uso de las bebidas fuertes para los sacerdotes que cumplieron sus servicios en el tabernáculo o en el templo. Levítico 10:9,10 dice: «Tú, y tus hijos contigo, no beberéis vino ni sidra cuando entréis en el tabernáculo de reunión, para que no muráis; estatuto perpetuo será para vuestras generaciones, para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio.» Se repite tal prohibición para el templo en Ezequiel 44:21. ¿Cómo es que el Cristo pudiera haber bebido el vino (fermentado) en la pascua con sus discípulos, acción que fue prohibida para los sacerdotes en el tabernáculo y el templo? ¿Por qué esa prohibición? «para poder discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio» (Lev. 10:9,10). Ciertamente los emblemas de la Cena del Señor son lo santo y lo limpio para el cristiano. De hecho, es pecado participar de la Cena, «sin discernir el cuerpo del Señor» (1 Cor. 11:29). Pero, ¿cómo pudieran haber discernido el cuerpo del Señor los discípulos de la última cena si hubieran usado cuatro copas llenas del vino alcohólico? Cada copa contenía por lo menos 10 onzas en la cena de la pascua (Edersheim, pp. 485-486). De hecho, aunque el Misnah permite el uso de más de cuatro copas durante la cena de la pascua, no las permite entre la tercera y la cuarta copa. ¿Por qué? Contesta la nota de los rabís, «De modo que se mantenga sobrio por el tiempo suficiente para cumplir el servicio» (El Mishnah, ed. Lipman, p. 105, n. 3). Es increíble pensar que Cristo hubiera bebido una bebida alcohólica que le pudiera haber afectado así, ¡ni siquiera si fuese sólo hasta cierto punto de la embriaguez!

4) ¿Podemos creer que Cristo hubiera ordenado una actividad permanente en su iglesia que requiera el uso continuo de una bebida fuerte? Proverbios 23:31-32 le advierte al hombre sabio: «No mires al vino cuando rojea, cuando resplandece su color en la copa. Se entra suavemente; Mas al fin como serpiente morderá, y como áspid dará dolor.» Si uno no debe de mirar al vino en ese estado, ¿cuánto menos ha de beberlo en ese estado? Desde luego, el autor inspirado está dando este consejo para el sabio. Hemos de buscar por la sabiduría aun bajo el Nuevo Pacto (Efesios 5:15-17, y en este contexto añade, «no os embriaguéis con vino...»). Cristo era hombre sabio. Ciertamente Cristo hubiera hecho caso a esa advertencia acerca del vino cuando rojea, y cuando resplandece su color en la copa. Esa es una apta descripción del resultado de la fermentación del vino (yayin). Sugiere que se puede mirar al vino (yayin) antes de que se rojée (es decir, en el estado no-fermentado), y es uno de varios indicios que la palabra «vino» (yayin, tirosh) en el Antiguo Testamento fue genérica. (El contexto determina si fuese un vino fermentado o no-fermentado. Es lo mismo en el Nuevo Testamento para «vino» [oinos].) ¿Hubiera hecho Cristo de esa sustancia, que es comparada a un veneno en Proverbios 23:29-35, el símbolo perpetuo de su sangre preciosa?

Habacuc 2:15 había declarado, «¡Ay del que da de beber a su prójimo! ¡Ay de ti, que le acercas tu hiel, y le embriagas para mirar su desnudez!» ¿Podemos creer que el Cristo inmaculado les hubiera dado de beber a sus prójimos, sus discípulos, y a todo el mundo como estatuto perpetuo, una bebida alcohólica? Por supuesto, la Biblia condena la embriaguez en general (Gál. 5:21; Efe. 5:18; 1 Cor. 6:10, etc.). El estado de estar embriagado es cuestión de grados. Uno que traga sólo un traguito del alcohol, ya está embriagado a la medida de «un traguito,» y uno que traga dos, a la medida de dos traguitos, etc. Por supuesto, uno que traga cuatro copas de vino de 10 onzas que copa (40 onzas) ¡estará embriagado a la medida de 40 onzas de vino! Nadie puede decir al que bebe el alcohol, «aquí está el punto cuando comienza la embriaguez.» La embriaguez es una condición progresiva. Por eso, el uso recreativo o social del alcohol va en contra de esos principios. ¿Por qué no iría en contra de esos principios el beber del vino fermentado para la Cena del Señor?

Hemos mencionado anteriormente que las evidencias históricas para el tipo de fruto de la vid que los judíos solían de beber para la cena de la pascua, según sus propias tradiciones, son ambiguas. Pero, hemos visto algunos principios bíblicos que pueden ladear el platillo de balanza en contra del vino fermentado para la Cena del Señor. Hay que recordar que la Biblia siempre es consecuente con sí misma. No se contradice a sí misma. Por eso, por medio de esos principios bíblicos, tenemos la presunción fuerte que Cristo no hubiera usado el vino fermentado para la Cena.

5) El hecho que la palabra «vino» (oinos) no es usada para la Cena indica que Cristo a lo mejor no usaba el vino alcohólico para instituirla. La frase «el fruto de la vid» (gennema tes ampelou) sugiere el producto natural de la viña, y no el resultado de un proceso de la fermentación. El historiador judío, Josefo, escribiendo en el griego, usó esta misma frase, «el fruto de la vid,» para referirse a un «vino» (gleukos) nuevamente expreso de un racimo de uvas por el copero del rey de Egipto (Flavio Josefo, Antiguitiesof the Jews [Las Antigüedades de los Judíos], Libro V, No. 2, trad. por William Whiston, Kregel, 1960, p. 48). Dos puntos sobresalen de ese cuento: 1) el «vino» bebido por el rey ese día fue, sin duda, el zumo fresco de la uva, expreso directo de las uvas en una copa; 2) ese «vino» (gleukos, griego) era llamado además «el fruto de la vid.» Aunque algunos judíos modernos dicen que el vino alcohólico fue llamado «el fruto de la vid,» este uso antiguo en Josefo en el primer siglo es indicio que se refería al jugo de la uva no-fermentado. En otros contextos, se llama «la copa» o «la copa de bendición.» Es como si la Biblia se esmerara para usar cualquier otra descripción, menos «el vino,» para dar a entender que no fue una bebida alcohólica usada por Cristo.

De acuerdo con esas observaciones anteriores, creo humildemente que podemos concluir que Cristo probablemente no usaba el vino fermentado para ordenar la Sagrada Cena. Entonces, para estar seguros de cumplir el mandamiento como el quiere, es mejor no usar el vino alcohólico hoy día en la Cena del Señor.

ALGUNAS OBJECIONES

Algunos ponen la objeción que fue imposible preservar el jugo de la uva en un estado no-fermentado desde el tiempo de la cosecha de las uvas en agosto hasta la pascua en abril, sobre todo en un clima cálido como Palestina. Pero, esta objeción ignora muchas evidencias claras que demuestran que: 1) los antiguos sabían como preservar el jugo de la uva no-fermentado, por un tiempo largo, y 2) varios escritores antiguos destacaron como ese tipo de bebida fue preferible para mucha gente.

Por lo que podemos aprender de los escritos de algunos autores de la antigüedad, incluso antes y alrededor del tiempo de Cristo, existían por lo menos cuatro métodos para preservar el jugo de la uva:

1) Por la ebullición y condensación. Dr. Doug Baker observa: «El calor de la ebullición mató los gérmenes del gisto; además aumentó el contenido del azúcar del zumo. Para beber el jugo de la uva en esta manera, el agua fue añadido para desleir el jarabe a la consistencia requerida» (cita la evidencia de algunos autores antigüos, como Virgilio (70 a.C.), Georgics 1, 295-296; Columella, Sobre la Agricultura, 12, 20, 8, 12, 26, 1; Athenaeus, Banquete 1, 25; apoyadas por John Kitto, Cyclopedia of Biblical Litarature [Enciclopedia de la Literatura Bíblica], 1845 ed., s.v. “Passover” [Pascua], vol. 2, p. 477.; citado en Doug Baker, http://www.builders-of-faith.org/page9.html Remove fr., 30/01/03; además, véase William Patton, Bible Wines: Laws of Fermentation and Wines of the Ancients [Los Vinos de la Biblia: Las Leyes de la Fermentación y Los Vinos de los Antiguos], Star Bible & Tract, 1874, 1976, pp. 26-33).

Este método puede explicar porque se lee con tanta frecuencia de la mezcla de agua con el «vino» (oinos). No fue para menguar la potencia del alcohol, sino para desleír el jarabe hecho por la ebullición del zumo. Hoy día, en los climas cálidos de América Latina, se puede hacer lo mismo para preservar el jugo de la uva.

2) Por el almacenaje frío. Es interesante leer lo que escribió Marco Porcio Cato el Anciano (234-149 a.C.), elegido el censor de Roma en 184 a.C., en su único libro que sobrevive, De Agri Cultura CXX: «Si se desea tener el mosto (es decir, el jugo de la uva) por todo el año, poner el zumo de la uva en una ánfora (es decir, una vasija antigua de cuello) y calafatear el tapón con brea: hundirlo en una charca. Después de 30 días, sacarlo. Será el jugo de la uva por todo el año» (citado en Zondervan Bible Pictorial Dictionary [El Diccionario Bíblico Pictorial de Zondervan], Zondervan, 1963, p. 895, citado en The Christian and Social Drinking [El Cristiano y el Beber Social], Dan y Katherine Cooper, Bible & School Supply, 1979, p. 3.).

3) Por la filtración. Se podía separar el gluten o gisto del zumo por el colador. Plutarco en su Symposiacos 8, 7, explicó cómo se hacía, y comentó que tal «vino no inflama el cerebro ni infesta la mente y las pasiones» (citado en Patton, Bible Wines [Vinos de la Biblia], p. 34; y citado además por, Doug Baker, http://www.builders-of-faith.org/page9.html Remove fr., 30/01/03). Baker también cita a Plinio, Historia Natural, 23, 24; 14, 28, para comprobar que los antiguos usaron este método (ibid.).

4) Por la fumigación sulfurosa. Baker explica: «Los antiguos quemaron el anhídrido sulfuroso en el espacio vacío por encima de la superfície del jugo de la uva en jarros. El anhídrido sulfuroso entonces se absorbió el oxígeno, lo cual previno la formación de los gérmenes del gisto vivo. Se sellaron los jarros del jugo mientras todavía se quemaba el anídrido sulfuroso para asegurar la ausencia del oxígeno en los jarros» (Doug Baker, http://www.builders-of-faith.org/page9.html Remove fr., 30/01/03, citando John Kitto, Cyclopedia of Biblical Literature [Enciclopedia de la Literatura Bíblica], 1845, ed., s.v. “Wine” [Vino], vol. 2, p. 956. De acuerdo con Plinio, los romanos practicaron eso, incluso usando el azufre contenido en los yugos del huevo, y otros materiales (citado en por Adams, Roman Antiquities [Antigüedades Romanas], en Patton, Vinos en la Biblia, p. 39).

Se puede aumentar mucha más evidencia al respecto. El punto es que, es simplemente un mito sin fundamento la idea que los antiguos no pudieron preservar el jugo de la uva en un estado no-fermentado. Este mito no debe de influir en nuestra decisión acerca de lo que Cristo probablemente tuvo en su mano para ordenar la Sagrada Cena.

Otra objeción que se oye, a veces, es que la prohibición contra el seor (levadura) y el chametz (el leudado) en la casa durante la pascua excluiría el jugo no-fermentado, puesto que todavía tiene la levadura, o sea el gisto vivo y natural, que causa la fermentación. Pero, esto es una objección trivial. La verdad es que el vino fermentado es producto del proceso de leudar el jugo. Por eso, es una forma del leudado (chametz). En el mismo sentido que haya gérmenes del gisto vivo en la cáscara de la uva y el jugo expreso, hay gérmenes del gisto en cualquier comida, puesta que el gisto se moviliza por el aire. Eso no fue el sentido en el cual fue prohibido la levadura o el leudado. Ya hemos visto como Maimonides y Bartenora del siglo12 opinaron que la prohibición del chametz sólo se extendió a las bebidas hechas de granos y no de aquellas hechas de frutos, porque «el licor del fruto no engendra la fermentación, sino la acidéz» (Chametz Vematzah, 5,1, 2, citado en Bacchiocchi...) Claro, que estuvieron equivocados sobre este punto, pero por lo menos creyeron que la prohibición contra el chametz (el leudado) en la casa sí aplicó a las bebidas hechas de los granos fermentados. Nosotros deseamos ser más consecuentes y aplicar la prohibición a las bebidas hechas de los frutos también, incluso las uvas, porque entendemos mejor que ellos la ciencia involucrada. Estamos convencidos que Cristo conocía esa ciencia también al aplicar la prohibición del chametz (el leudado) en contra del vino alcohólico. El mero hecho que hubo gérmenes de gisto sobre la uva o en el jugo no quiso decir que fue considerado el chametz por los judíos antiguos, igual que la presencia de tales gérmenes llevados por el aire sobre la carne del cordero no la excluyó de la casa.

Y otra objeción que se oye, a veces, es que Pablo les amonestó a los corintios a no abusar la Cena del Señor en 1 Corintios 11:19-20. En este contexto, describió uno de sus abusos así: «Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga» (v. 21). En primer lugar, lo que hacían los corintios en este contexto fue un desvío de las instrucciones que Pablo había entregado. Aun si estaban usando un vino intoxicante, no sería un ejemplo seguro para nosotros, tampoco indicio que Jesús lo usaba en la Ultima Cena. En segundo lugar, algunos eruditos han mencionado la posibilidad que methuo (una forma de la cual es la palabra griega aquí traducida «se embriaga») puede ser traducida «saciado» (como, por ejemplo, el Dr. Samuele Bacchiocchi, en una carta personal enviada por el correo electrónico a su servidor, 19/01/03; además, es cierto que la palabra methuo fue usada varias veces en la Septuiginta, la traducción del Antiguo Testamento en el griego, en el sentido de estar saciado o harto, véase Salmo 36:8, «serán completamente saciados (methuo)...»; Salmo 65:10, «haces que se empapen (methuo) sus surcos...»; Cant. 5:1; Jer. 31:14, etc.). Esta traducción cuadra bien con el contexto en que «cada uno se adelanta a tomar su propia cena» (v. 21), una acción que refleja la indulgencia de parte de esos cristianos desviados. Entonces, no tenemos la evidencia aquí que los primeros cristianos solían de usar el vino fermentado.

LA NECESIDAD DE CUMPLIR EL MANDAMIENTO EXACTAMENTE

En este estudio, nos hemos indagado en la cuestión de qué clase de jugo tuvo Cristo en la copa en la noche cuando fue traicionado. ¿Por qué? Porque queremos cumplir el mandamiento en la manera en la cual Cristo lo ordenó. Si acaso hubiera tenido la miel, o la leche, o el agua, o el queso (como algunos religiosos han usado) en su copa, entonces deberíamos de usar ese ingrediente en vez de cualquier otro. Es cuestión de autoridad. Si no nos atreveríamos a usar un pastel chocolate o un pedazo de carne como substituto para el pan, ¿por qué toleraríamos el uso de otra bebida, menos la bebida que Cristo usó esa noche?

Uno puede poner la objeción que no sabemos por seguro si tenemos exactamente la misma variedad de uvas como las uvas de Palestina en el tiempo de Cristo. Si acaso Cristo usara una uva roja, y nosotros sólo tenemos una uva blanca, ¿estamos cumpliendo el mismo mandamiento? De hecho, se han nombrado por lo menos 5.000 variedades de las uvas (Vitis Vinifera) en el mundo. ¿Es necesario usar exactamente la misma variedad que él usó? Déjeme hacer otra pregunta paralela: si acaso que Cristo hubiera usado una variedad de trigo para preparar el pan sin levadura, y nosotros otra, ¿estamos haciendo lo mismo que Cristo hizo? Prácticamente, la respuesta es sí. Otra pregunta paralela tiene que ver con el agua del bautismo. El agua en su estado natural (como en un río, lago, charca, o del mar) es una mezcla de muchos elementos (minerales, sal, tierra, plantas descompuestas, etc.). No creo que haya que bautizar en el agua que tenga exactamente la misma proporción de esos elementos como el agua en los ríos de Palestina. De hecho, los bautismos realizados en otras partes del mundo en aquel entonces hubieran sido realizados en distintas «variedades» de agua.

El punto es: el agua es agua. Igualmente, el jugo de la uva es el jugo de la uva—más específico, es el «fruto de la vid.» Sin embargo, el vino es el vino, igual que el vinagre es el vinagre.

Otra cosa: los vinos fortificados de la actualidad son mucho más fuertes que los vinos fermentados del tiempo de Cristo. «Cuando la fermentación natural tuvo éxito, la concentración del alcohol se aumentaría al máximo de cerca de 14% (y con frecuencia mucho menos), a cual punto el alcohol mata el gusto y la fermentación se detiene. En cambio, los destiladores modernos frecuentemente fortifican sus productos para aumentar el contenido del alcohol» (Dan y Katherine Cooper, The Christian and Social Drinking [El Cristiano y el Beber Social], p. 4. Un experto en el internet describe el proceso de fortificar el vino por añadir más del alcohol al contenido, así aumentando su potencia a 18% o 20% de alcohol (Christoper Sawyer, Getting Fortified [Fortificándose], http://winexwired.com/4point6/port46.htm, 02/01/03). Los vinos de postre y de cócteles tiene 20% del alcohol (ibid.). Así que, por lo común, los vinos modernos son más potentes que los vinos antiguos. Aquellos que defendían el uso del vino fermentado para la cena debe de darse cuenta de eso. Si van a la tienda a comprar el vino para la Cena, ¡es posible que compren una bebida mucho más potente que el vino más fuerte de Palestina en el tiempo de Cristo!

Además, el uso de una bebida alcohólica en la Sagrada Cena puede causar a un hermano tropezar. Por ejemplo, si un hermano o una hermana se está recuperando del alcoholismo, el sabor del alcohol en la copa de la Cena del Señor puede ocasionar una tentación a retornar a su vicio. Pablo escribió en Romanos 14:13, «Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.» En el mismo contexto, agregó, «Bueno es no comer carne, ni beber vino, ni nada en que tu hermano tropiece, o se ofenda o se debilite» (14:21). Así que, tenemos tomar en serio nuestra responsabilidad a no ofender a tales personas. (Un artículo científico publicado por Los Departamentos de la Agricultura y de la Salud y los Servicios Humanos de EE.UU., 1995, da una lista de personas que no deben de beber en ningún caso. Entre ellos, menciona a los niños y los adolescentes, y los individuos que se recuperan del alcoholismo, o cuyos familiares tienen una historia del alcoholismo(http://www.nasluda.gov/fnic/dga/dga95/alcohol.html, 02/01/03.)


UN RUEGO A MIS HERMANOS LATINO AMERICANOS

Hermanos, les ruego que no usen el vino alcohólico en la Cena del Señor. Si no se puede comprar el jugo de la uva natural en las tiendas, por lo menos se puede comprar unas pasas y hervirlas para exprimir el zumo. Además, se puede comprar un racimo de uvas y exprimir el zumo para hervirlo y preservarlo en jarros sellados.

Si no hay otra alternativa, se puede comprar un vino alcohólico y hervirlo bien para eliminar el alcohol por la ebullición. Lo único es que, al comprar ese tipo de vino en las tiendas, uno corre el riesgo de ofender la consciencia de otra persona por el mal ejemplo de comprar una bebida alcohólica. (Esa persona puede inferir que Ud. lo comprar para beber simplemente por el placer.)

Lo que hacemos en el culto hace una diferencia. Debemos de usar los elementos que Cristo ordenó para la Cena del Señor, sin ningún substituto. La probabilidad más fuerte es que él usó el jugo no-fermentado. Por eso, debemos de usar ese tipo de jugo en vez del vino fermentado.

Expansión

Isaías 54:1-5

Introducción:

Dios es un Dios de expansión. A él le fascina cuando tú y yo constantemente crecemos y maduramos. Yo creo que cuando existe un pueblo capaz de obedecer el mandato de Dios para emprender y caminar una jornada de vida del Reino basada en los propósitos eternos de Dios, ese pueblo llega a poseer y a heredar la tierra, el mundo y todo lo que se mueve en la faz de ella. La Biblia dice que Dios le prometió a ABRAHAM QUE IBA A SER HEREDERO DEL MUNDO. Cuando Dios hizo al Hombre en el principio le entrego un dominio y autoridad sobre la faz de la tierra para que la cuidara y trabajara la tierra. Recuerda que: EN EL REINO NO HABRÁ EXPANSIÓN SIN PRODUCTIVIDAD.

Entiende esto de una vez; Expansión es la herencia de un pueblo que sabe ser responsable a la misión que Dios les ha entregado. La expansión nos lleva a poseer, el crecimiento y la multiplicación nos lleva a un lugar de influencia. Esto implica a nivel personal y corporal. Tú y yo no podemos detener la capacidad de crecimiento y expansión que poseemos como individuos y como iglesia. Ahora; SOLAMENTE CRECEREMOS EN LA MEDIDA QUE NUESTROS PENSAMIENTOS CREZCAN Y SE EXPANDAN. La mente es como el paracaídas, que hasta que no se abra no nos sirve de nada. Por eso Proverbios dice que; Tal cual el hombre es en su pensamiento así es el. O sea que no solo somos lo que pensamos, sino que la capacidad o la habilidad que tengamos para pensar y proyectarnos de acuerdo a ella así seremos. Debemos de pensar en grande.

Cuando Dios le dice a Abraham y haré de ti una nación grande Dios les estaba diciendo, sino traigo expansión a ti no podré extraer expansión de ti. Entiende este principio: Dios primero edifica y forma en nosotros lo que va salir de nosotros. El lo inicia produciendo en nosotros el querer y luego nos procesa el hacer a través de sueños, ideas, planificación, conexiones, recursos, oportunidades, momentos, tiempo y ocasión. Por eso cuando Dios le dio el diseño a Moisés del tabernáculo, Dios llevo la vida de Moisés primero a una dimensión donde él se convertiría en la morada de Dios, de manera que él podía hablar cara a cara con Dios. O sea; Dios edifico el tabernáculo en Moisés primero. Escuche bien: Todo lo que Dios va proveer para ti y para mí lo va a sacar de nosotros. Todo recurso divino está depositado en nosotros. De manera que:

1) EL TENER MENTALIDAD EXPANSIVA ES VITAL PARA EL DESARROLLO PERSONAL, FAMILIAR Y PARA LA CONQUISTA Y POSESIÓN ASIGNADA.

2) Mira bien que: En expansión y posesión se necesita un liderazgo y un pueblo visionario y trabajador. Gente que sea productiva y proactiva, no estéril o pasiva. Js.1:1-6 {leer}. Dígale a su vecino: Es tiempo de cruzar a la posesión y expansión.

3) Cuando Dios ve que nos preñamos de expansión, el demandará una acción de fe de nosotros:

Dios sencillamente trato de esta manera con Israel:

a) Dios le habla a Israel de una tierra para poseerla pero les pidió no mudarse con los pueblos idólatras. b) Dios cumplió su palabra con Israel y los llevó a su posesión, a su herencia.

c) Tenemos que entender cosas espirituales vitales para nosotros en estos días que vienen (Josué 1:1-2). (Leer) Debemos de entender que tenemos que:
Dejar un estilo de vida del desierto para ingresar a la posesión y herencia nos va a exigir una conversión total a la vida con Cristo. Esto es igual a un proceso de renovación de nuestros pensamientos. (Romanos 12:1-2) Jehová le dice a Josué:
- “Mi siervo Moisés ha muerto” Moisés es igual a tu previó, liderazgo, capacidad o entendimiento, tu previo nivel de conocimiento y revelación de Dios. Significa tu experiencia pasada, lo anterior, lo viejo, lo aprendido, lo técnico, lo estático lo que has ensayado y practicado, se te ha hecho ya una costumbre. Tiene que haber una conversión completa. Escuche bien:

- Mucha gente ha experimentado salvación pero no conversión, porque nunca han abandonado los viejos hábitos de su vida pasada. (Filip.4:8-9)

- Son gente oportunistas que como parásitos viven de lo que otro produce; como Israel en el desierto, vivían de la unción de Moisés aunque se quejaban con él y del el todo el día. Cuando Dios nos dice Moisés ha muerto el implica:- Tenemos que dejar un estilo de vida irresponsable y determinarnos por una vida de consagración y responsabilidad para entrar a expansión.

- Debes entender que Dios no siempre te habla de un Rhema nuevo, sino que te recuerda una determinación que debes realizar (v.2) “Mi siervo Moisés ha muerto, ahora pues…” O sea; Lo próximo Josué lo que viene para ti es expansión, herencia y posesión.

- Si; Josué conocía eso porque en (Deut. 34:7-8). 7 Era Moisés de edad de ciento veinte años cuando murió; sus ojos nunca se oscurecieron, ni perdió su vigor. 8 Y lloraron los hijos de Israel a Moisés en los campos de Moab treinta días; y así se cumplieron los días del lloro y del luto de Moisés.

- Esto significa que Dios le dijo a Josué: “No quiero que vivas recordando lo que hizo Moisés, quiero que te prepares para lo que voy a hacer a partir de ahora contigo”. “No quiero que hagas comparaciones entre Moisés y tu cuando te ponga frente a un gran desafío.

Dios le dice a Josué si quieres poseer y entrar a expansión - No quiero que llores más, ni pierdas más tiempo hablando de nube, maná, codornices, ya es suficiente” Dios le dice a Josué: “Quiero que te prepares para un nuevo liderazgo, y lo haré contigo y el pueblo que cruzará el Jordán”.

- Con Moisés: Milagros. Contigo: Trabajo.

- Con Moisés: Comida sin responsabilidad. Contigo: Responsabilidad, trabajo y productividad para poseer la herencia porque; “Verán las riquezas de la gente y gran provisión alrededor de ellos”. Ahora; expansión implica: 7 Elementos importantes.

1) Entender la diferencia entre ser prosperado y repartidor de herencia (v.6). José y Josué (ejemplo). Josué tuvo la capacidad para distribuir la herencia. Para la expansión y el crecimiento se nos manda a ser diferentes al liderazgo mediocre que tenemos (v.6-7). Nota que; Se necesita un liderazgo valiente y responsable. Mira en: Isaías 54:1-5.

2) Expansión solo es posible cuando hay una firme determinación de dejar de ser estériles (v.1). Esa es la diferencia que marca el libro del profeta Samuel entre una iglesia Ana vs. Penina. (1Samuel 1:1-11). Romper con esterilidad no es solo producir hijos en la fe sino calidad de hijos en la fe. Penina tenía muchos pero ninguno fue profeta como Samuel dedicado, separado y consagrado al servicio de Dios. Hay una diferencia ente hijos maduros e hijos bastardos, vagabundos caminando bajo espíritu de orfandad.

La esterilidad puede llegar a ser una buena excusa para muchos, porque no les cuesta trabajo, pero con el tiempo la vida espiritual se les vuelve monótona, gris, aburrida. Si; es más fácil acusar a otros por no dar fruto que tomar la determinación de ser fructíferos. Es por eso que Jesús le enfatizo a sus discípulos que ellos llevaran mucho fruto. En el caso de Ana nota bien que:

3) Salir de la esterilidad es una determinación que se asume en el espíritu y esta se expresa en un nuevo cántico de tus labios, cuando aun en tu agonía tu sacrificas alabanza. (v.1) (1 Samuel 1:18). Compara esto y nota otra vez en Isaías 54:1-5.

- Regocíjate significa: “Bailar con fuerza”
- Levanta canción significa: “Saca lo que tienes adentro; ¡exprésalo!”
- Da voces de Júbilo significa: “Grita a voz en cuello”
- Expansión significa: “Acción y efecto de extenderse, dilatarse” Mira el v-2

4) Expansión no es sugerencia es mandato (v.2).

2.1.- La clave: No seas “Escaso” Tú quieres expandirte, extenderte y poseer la grandeza de Dios tienes que invertir. Si tu vida primero no es el depósito todo la demás será conforme a la semilla que tú siembres. La diferencia entre los que menguan y se reducen y los que crecen y se expande es que uno es consumidor y el otro es inversionista. Productividad, prosperidad y riquezas requieren inversión. Tenemos que salir de la mentalidad de consumeristas y ser más inversionistas.

Todo lo que tú inviertes en el reino su ganancia está ya garantizada. Esto es igual a;

2.2.- Ensancha el sitio. El no dice salte de tu sitio el dice expande tu lugar, tu gente etc.

2.3.- Extiende, alarga. Pablo decía dejo atrás el pasado y me extiendo a lo que está al frente.

2.4.- Refuerza significa: “Pon un fundamento sólido en lo que inviertas”; da una idea de expansión, a tu espíritu, a tu mente, en tus hijos, y a tu familia. En otras palabras - Maximiza tu momento y tus recursos. Asegúrate que tu base es sólida antes de multiplicarte.

5) Expansión es decreto legal acreditado para tomar posesión (v.3) (Josué 1:3, 5). Expansión es una mentalidad que será trasmitida a tu linaje y mil generaciones (v.3) “Tu descendencia”. Expansión tiene que ver con una posesión espiritual y física las dos camina a la par. Recuerda que todo lo espiritual tiene su parte natural.

6) Expansión tiene que ver con tu mundo interior, tu mundo del espíritu, tu imaginación, y envuelve todos pensamientos (v.4).

- Tienes que erradicar de tu mundo interior el temor que se manifiesta en pensamientos y palabras de imposibilidades. Palabras de muerte, negatividad y pesimismo.

- Tienes que erradicar de tu mundo interior, confusión y vergüenza. ¿Por qué? Porque tu marido es tu hacedor (v.5). - Se creativo, expansivo, sin límites, amoroso, poderoso. No olvides.

7) Expansión es ver más allá de tu estado presente. Recuerda que: La MENTALIDAD EXPANSIVA ES VITAL PARA EL DESARROLLO PERSONAL, FAMILIAR Y PARA LA CONQUISTA Y POSESIÓN ASIGNADA.

Escribe esto: En Cristo Tu posición es tu posesión. Es por eso que tú no puedes vivir la vida por defecto sino por diseño y el diseño de tu vida está escondido en Cristo. Cristo es la nueva imagen, la nueva creación. Jesús fue primero hombre, Jesús – Cristo – El Señor. Para tu reinar tienes que entender primero identidad natural luego lo espiritual para llegar al trono. Lo que es nacido de la carne, carne es y lo que es nacido del espíritu, espíritu es.

De manera que tu eres lo que Dios dice que tu eres, tu puedes hacer lo Dios ha dicho que tu puedes hacer, tú tienes lo que Dios dice que tú tienes. En Cristo tu eres un más que vencedor, eres nueva criatura, eres cabeza y no cola, eres Rey y sacerdote, eres hijo y no bastardo, eres heredero y no esclavo, tienes riquezas, autoridad, dominio, poder. Diga posesión. Ahora:

HAY QUE TENER UNA FIRME DETERMINACIÓN Y VALENTÍA PARA IR HASTA EL FIN Y METER A TU GENTE EN LA HERENCIA DECRETADA. CUANDO DIOS NOS VE DETERMINADOS Y RESPONSABLES NOS IMPARTE “VISIÓN PARA EXPANSIÓN”. DIGA VISIÓN:

Ahora entiende esto que; Antes que el Señor traiga a existencia lo que te mostró en secreto, (o sea lo que nos mostró en visión), debe primero formarse en nosotros la visión de expansión. Dios no nos da una visión para quedarnos pequeños, menísimo para estacarnos y no expandirnos y ensancharnos. En la visión de expansión no hay lugar para la escasez y la pobreza.

8) La visión de expansión te revela el objetivo y el propósito divino. Visión es la capacidad de ver más allá de la verdad circunstancial. “Cuando pierdes visión dejas de ver por adelantado y te vuelves esclavo de lo inmediato” Porque DIOS NOS DA UNA VISIÓN?.

La razón es que: Dios nos imparte visión para hacernos crecer, para multiplicarnos y expandirnos, porque la gente de fe determinada y responsable no se desvía de su curso. Y Cuando hemos atravesado un nivel de vida de fe, la palabra profética entonces viene para afirmarnos en la determinación tomada. Mira el ejemplo de Josué cuando Moisés lo gradúa.

Deuteronomio 31:7 7 Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar. (Josué 1:2). Mi siervo Moisés ha muerto; ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel.

El orden de Dios siempre es tridimensional. Expansión tierra y gente. Jehová le prometió a Abraham te engrandeceré,(expansión) y serás bendición (a gente) Y heredaras el mundo (la tierra). NOTA QUE LA PALABRA DECRETADA VIENE PARA DARNOS VICTORIA EN MEDIO DEL CONFLICTO INTERIOR, ASEGURÁNDONOS QUE HABRÁ EXPANSIÓN, TIERRA Y GENTE PARA LOS HIJOS DE DIOS.

HAY UNA DEMANDA QUINTUPLE PARA EL AÑO 2007.

5 Demandas de expansión.
1) Hay una orden imperativa en el 2007: “Levántate”

- Significa ¡Di “basta” al pasado, a las excusas, a la ruina, a la lástima!.

2) Hay una segunda orden imperativa en este 2007: “Pasa este Jordán”
- No te quedes en el mismo sitio a tratar de repetir lo mismo que no te funcionó antes y finalmente te paralizó. Tienes que Pasar al crecimiento, a la madurez, a la multiplicación, a la abundancia; pasa a la responsabilidad; pasa a la unción de crecimiento y expansión.

- Jordán significa muerte. Romanos 6:6.
3) Hay una tercera orden imperativa en este 2007. “Tú y todo este pueblo a la tierra que les doy”

- Significa, El líder tiene que pasar la unción al cuerpo.

- Significa “No quiero a un Josué entrando solo, quiero a todo un pueblo, mi pueblo, entrando a tomar la herencia (v.2).

4) Para este 2007 hay decretos legales otorgados a nuestro favor (v.3-4); 3 Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie. 4 Desde el desierto y el Líbano hasta el gran río Eufrates, toda la tierra de los heteos hasta el gran mar donde se pone el sol, será vuestro territorio..

4.1.- Todo lugar pisado será lugar heredado.

4.2.- “Tierra pisada, tierra tomada”

4.3.- Casas abiertas, casas salvadas; familias ordenadas, familias salvadas. - Discípulos tocados por la unción, discípulos transformados.

5) Hay una quinta orden imperativa en este 2007 Esfuérzate y sé valiente v7-8.
EN EXPANSIÓN Y POSESIÓN SE REQUIERE DETERMINACIÓN FIRME y COMPROMETEDORA.

“HAY UNA EXPANSIÓN ESPERÁNDOTE, SONRÍE, SE FELIZ, LO MEJOR ESTÁ EN CAMINO”.

sábado, 4 de setembro de 2010

Ministerios Creciendo en Gracia y sus extrañas doctrinas

Nosotros vamos a ser la academia que va a educar a todos los pastores del mundo, porque alguien tiene que educarlos y el único que lo puede hacer es este ministerio.1

Estas palabras desafiantes fueron dichas por un maestro del Ministerio Creciendo en Gracia. En este artículo presentaremos algunas de sus doctrinas y creencias. Las analizaremos a la luz de la Biblia para determinar si este ministerio es apto para “educar a todos los pastores del mundo”.

Historia

En 1988, la agrupación llamada “Ministerio Creciendo en Gracia” empezó en la ciudad de Miami, Florida, EE.UU., en donde actualmente se encuentra su sede internacional. El grupo fue fundado por el puertorriqueño, José Luis de Jesús. En 1993 en Puerto Rico, durante la tercera convención anual, José Luis de Jesús fue proclamado “Apóstol” por sus adeptos. El grupo cuenta con iglesias en 13 países latinoamericanos tales como: Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Guatemala y Cuba. El grupo reclama tener varios miles de adeptos en Sur, Centro y Norte America.2

DOCTRINAS DISTINTIVAS

La Preexistencia

Estas personas enseñan que los seres humanos: “Antes de ser formados en carne en el vientre de nuestra madre, fuimos creados en espíritu antes de la fundación del mundo”,3 a esto le llaman “la preexistencia”. Algunos de los versículos que citan para apoyar la preexistencia es Hebreos 12:9, en donde la Biblia hace mención que Dios es “el Padre de los espíritus” (RV). Ellos concluyen que Dios “es nuestro Padre espiritual y nuestro papá y mamá son nuestros padres terrenales”.4 Otro versículo es Jeremías 1:5 “Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones” (RV). A este pasaje lo explican de la siguiente manera: “Lo que Dios conoció fue su espíritu. . . Dios creó muchos espíritus (ángeles) antes de la fundación del mundo. Luego, esos ángeles fueron tomando cuerpo mientras pasaban por el vientre”.5

El verso de Hebreos de ninguna manera enseña que existimos como espíritus antes de nuestra existencia como seres humanos. La frase “Padre de los espíritus” simplemente está señalando que Dios es el Creador, tanto de nuestro cuerpo como de nuestro espíritu humano. La preexistencia de espíritus es claramente antibíblica. Zacarías 12:1 dice que Dios: “forma el espíritu del hombre dentro de él”, no que lo formó antes de que el hombre existiera.

El pasaje de Jeremías tampoco se refi a la preexistencia del hombre, sino a la omnisciencia (todo lo sabe) de Dios. Antes de que Jeremías naciera, Dios sabía que él iba a llegar a ser un profeta. Dios . . . llama las cosas que no son, como si fuesen (Rom. 4:17).6

El Evangelio de Salvación Predicado en el Cielo
La agrupación no sólo enseña que existimos como espíritus o ángeles antes de nuestra existencia en la tierra. También aseguran que durante nuestro período como espíritus o ángeles en el cielo, Dios nos predicó: “El evangelio de nuestra salvación”.7

Razonemos este punto. El evangelio de salvación se le predica sólo al que se encuentra perdido en sus pecados y necesita el perdón de Dios. En el cielo: ¡no hay pecado! ¿De qué tendríamos que ser salvos?

Además, la Biblia enseña que el evangelio de salvación es la muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo (1 Cor. 15:1-4). Por lo tanto, esto no ocurrió hasta que Jesús vino a la tierra y pagó el precio por nuestros pecados en la cruz del calvario. A esto, ellos contestan: “El Cordero que iba a quitar tu pecado fue inmolado antes de la fundación del mundo”.8 En otras palabras, ellos creen que Jesús pagó el precio de nuestros pecados antes de venir a la tierra, y citan Apocalipsis 13:8 “. . . del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo” (RV). Este pasaje parece apoyar su punto, sin embargo, el pasaje de ninguna manera está enseñando que Jesús literalmente “fue inmolado (murió) desde el principio del mundo”, sino que ese era el propósito divino desde el principio del mundo. El apóstol Pedro apoya este punto al decir: “. . . la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo. . .” (1 Ped. 1:19-20). Nuevamente podemos observar que sus doctrinas de “preexistencia” y la predicación del “evangelio de salvación” en el cielo son contrarias a las enseñanzas bíblicas.

Ángeles Disfrazados

Después que Dios terminó de instruirnos y predicarnos el evangelio de salvación en el cielo, mientras eramos ángeles, él nos envió a la Tierra para “participar de carne y sangre”.9 La agrupación alega que: “Usted y yo fuimos ángeles antes de ser hombre y mujer, por la sencilla razón de que usted existió en espíritu antes de que existiera en carne. . . Cada vez que nace una persona es un ángel que baja del cielo hasta la tierra . . . Cada vez que muere uno, sube un ángel [al cielo]. . . “.10

La idea de que las personas son ángeles en cuerpos humanos, no sólo es absurda, sino también contraria a lo que la Biblia dice acerca de los ángeles y el hombre. Las Escrituras hacen una clara distinción entre los ángeles y el hombre. Por ejemplo: La Biblia dice que Dios creó al hombre a su imagen (Gén 1:27), pero de los ángeles no se dice lo mismo. En el Salmo 8:5 leemos que Dios hizo a los hombres un poco menor que a los ángeles, pero seremos hechos más grandes que ellos en el cielo. 1 Corintios 6:3 nos habla de que llegará el día cuando los creyentes (en el cielo) juzgaremos a los ángeles. De la misma manera 1 Corintios 13:1 hace una distinción entre “lenguas” (idiomas) humanas y angelicales.11

¿Quién fue Adán?

Según el Ministerio Creciendo en Gracia, Adán fue la serpiente, el Diablo y Satanás, explicando que él fue: “. . . un ángel . . . en el principio, después se enalteció [y Dios]. . . lo tiró a él, y en el trayecto del cielo a la tierra llegó como un hombre”,12 y fue puesto en el Edén como Adán. Cuando Eva fue tentada por la serpiente a comer del árbol que Dios les había prohibido comer (Gén. 3). Eva le recuerda a la serpiente lo que Dios había dicho acerca de tal árbol: “No comeréis de él, no le tocaréis, para que no muráis” (v.3). Un pastor principal del “ministerio” opina que el diálogo que Eva estaba teniendo no era con la serpiente, sino: “lo estaba hablando con Adán y Adán le dijo: . . . el día que tú comas tus ojos serán abiertos y serás igual a Dios (v.5). Eso no es la serpiente hablando con ella. . . era él [Adán], la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás...”, afirma el pastor.13
Si Adán fue la serpiente como el grupo supone, tendríamos que utilizar mucha imaginación para poder entender el recuento de la Creación en Génesis. Por ejemplo:

1. Si Adán fue la serpiente, esto significaría que la serpiente fue creada conforme a la imagen y semejanza de Dios (Gén 1:26a).

2. Si Adán fue la serpiente, entonces esto significaría que Dios le dio la potestad para que señoreara a todo animal, incluyendo “a todo animal que se arrastra sobre la tierra”, a otros de su misma especie (Gén. 1:26b).

3. Si la serpiente fue Adán, esto significaría que él mismo se dio el nombre de “serpiente" porque Dios le dio la responsabilidad de darle nombre a todos los animales (Gén. 2:19-20).

4. Si Adán hubiera sido la serpiente, entonces todos los humanos se arrastrarían para andar y comerían polvo, ya que este fue el castigo que Dios le dio a la serpiente por haber engañado a Eva (Gén. 3:14).

La Biblia de ninguna manera enseña que Adán pudo haber sido la serpiente antigua, el Diablo, Satanás.

El Apostolado

El grupo anuncia que su “apóstol” llegó al mundo en un tiempo de desesperación, en donde toda la creación se preguntaba: “cuándo sería el tiempo en que se levantaría el ‘otro’ que edificaría sobre el fundamento dejado por el Apóstol Pablo . . . Ese hombre se llamaría José Luis de Jesús, a quien Dios preparó para creer, entender y explicar los misterios de Dios”.14 Este suceso no se daría a conocer hasta 1993 (cinco años después que José Luis de Jesús formó el grupo), cuando sus adeptos lo proclamarían “Apóstol”. Los adeptos son enseñados que el suceso del “otro” que se levantaría y “edificaría sobre el fundamento dejado por el apóstol Pablo” es José Luis de Jesús y fue profetizado por el mismo Apóstol Pablo en 1 Corintios 3:10.

¿Profetizó Pablo la llegada de José Luis de Jesús como “apóstol” para el año 1993 en 1 Corintios 3:10?

Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica (1 Cor. 3:10), énfasis agregado.

En el capítulo tres, Pablo trata con la idea falsa que tenía la iglesia de Corinto acerca del ministerio (v. 5). También habla acerca de la división que estaba ocurriendo como resultado del malentendido del ministerio cristiano, señalando que los ministros son simplemente servidores; es Dios el que hace el trabajo (vv. 5-9). El versículo diez, al igual que todo el capítulo, nada tiene que ver con la llegada de José Luis de Jesús como el “otro apóstol” en 1993.

La palabra “otro” en el verso diez de ninguna manera puede estar refiriéndose a una persona específica que llegaría en el futuro y edificaría sobre el fundamento de Pablo. Por la siguiente razón: la frase “otro edifica” (está en el tiempo presente, no en el tiempo futuro) se refiere al trabajo de Apolos (v. 6) y a los otros ministros en general, como en los versos 12-15.

La manera en que esta agrupación intenta explicar 1 Corintios 3:10 es un caso clásico de cómo el grupo tuerce las Escrituras para su propia perdición (2 Ped. 3:16).

La Trinidad

Este grupo, así como muchas otras sectas, rechaza la doctrina bíblica de la Trinidad. Tienen el mismo concepto modalista que tienen los Unicitarios (sólo Jesús). Ellos afirman: “Dios es uno, pero él tiene diferentes manifestaciones”.15 “. . . El Hijo es el Padre, pero cuando nació de María se llamó ‘Hijo’”.16 “El Espíritu Santo en nosotros es Cristo. . .”.17

El concepto herético que tiene este grupo acerca de la naturaleza de Dios se conoce como el modalismo. Esta herejía se introdujo por el año 200 d.C., la cual ha sido rechazada y refutada centenares de veces a través de los siglos por la cristiandad. Esta herejía enfatizaba la unidad radical de Dios, enseñando que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son solamente diferentes modos o expresiones de la manifestación de Dios, en lugar de tres distintas personas; las cuales son la misma sustancia al mismo tiempo.18

La Biblia claramente demuestra que el Hijo (Jesús) no es el Padre. Existen muchos pasajes en donde el Hijo es distintivo al Padre. Por ejemplo, en Mateo 28:19 “. . . del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”. Las salutaciones demuestran una distinción (Rom. 1:7; 1 Cor. 1:3; etc.; especialmente 2 Juan 3). Las Escrituras señalan que el Padre y el Hijo son dos testigos (Jn. 5:31-32; 8:16-18). Además nos dice que el Padre envió al Hijo al mundo a morir por nuestros pecados (Jn. 3:16-17; Gál. 4:4; 1 Jn. 4:10).

Al igual que otras sectas antitrinitarias, el Ministerio Creciendo en Gracia mal representa lo que los trinitarios creen acerca de la Trinidad, afirmando: “. . Si tu crees que hay trinidad allá en el cielo [tu crees que], hay tres espíritus. El Espíritu Santo, Dios el espíritu y el espíritu de Cristo. . .”.19 Este argumento ignora que existe una diferencia en el uso de la palabra “Espíritu”. Por ejemplo, hay un Espíritu, una persona conocida como el Espíritu Santo. También hay un Espíritu, un ser espiritual conocido como Dios. Así que los trinitarios no creemos en tres Espíritus, sino en un Espíritu (Dios) que existe eternamente en tres personas llamadas Padre, Hijo y Espíritu Santo.20

La Confesión Positiva

Este grupo ha sido influenciado por lo que se conoce como el Movimiento de la Fe. Ellos, al igual que el Movimiento de la Fe y las sectas metafísicas, creen que el creyente puede crear su propia realidad a través del pensamiento positivo o la confesión positiva. Cuando los feligreses están pasando por problemas económicos o enfermedades físicas, sus maestros recomiendan que le hablen al Señor y a la situación de la siguiente manera:

“. . . Señor no recibo esto, recibo que esto se arregla, digo que esta situación cambia ahora mismo. Habla a tu carne que le encanta enfermarse y resfriarse. . . dile, mira, sánate que no tengo tiempo para eso, sánate, te declaro sana, . . . Hable duro, con poder, tu tienes la vida en tu boca”.21

Esta clase de pensamiento ofrece una idea equivocada acerca de la manera que Dios obra en la vida del cristiano en tiempos de necesidad. Nosotros no somos dioses para poder ordenar que venga a la existencia cualquier cosa que queramos (a pesar de que esta agrupación sí lo cree)22 para poder crear nuestra propia realidad. Además, el hablar positivamente a las circunstancias o a nuestras enfermedades, deja de ser una fe en Dios, desviándose en una fe o confianza en nuestras propias palabras, en nuestra propia fe.

Nuestro entendimiento de la oración debe estar siempre basado en todo lo que la Biblia dice. Por ejemplo, nos dice que debemos permanecer en Cristo y tener Su Palabra permanente en nosotros (Jn. 15:7). No debemos pedir con malos motivos (Stg. 4:3) y lo que pidamos debe ser siempre conforme a Su voluntad (1 Jn. 5:14). Dios es un Padre soberano, personal, que nos ama, que sabe mejor que nosotros lo que es mejor para nosotros, y obra misteriosamente aun a través de las malas circunstancias para traernos bendiciones como las trae a otros (Rom. 8:28). No podemos torcer el brazo de Dios para que él haga lo que le ordenamos. Somos hijos de Dios y debemos depender de Dios para todo y confiar en Dios aún cuando nuestras oraciones parezcan no ser contestadas.23

Conclusión

Después de analizar algunas de las doctrinas extrañas y antibíblicas que enseña el Ministerio Creciendo en Gracia, podemos con toda certeza concluir que este ministerio no es apto para “enseñar a todos los pastores del mundo” la sana doctrina, como ellos aseguran. Además, niegan doctrinas esenciales del cristianismo, tales como la doctrina de la Trinidad. Desde ese punto de vista, se les puede considerar, bajo la definición teológica, como una secta.

No sea intimidado ni engañado por la agresividad y la aparente autoridad en la que se expresan los maestros de este grupo. Todo lo contrario, examine todo lo que dicen con la palabra de Dios (Hech. 17:11; 1 Tes. 5:21).


NOTAS

1. Eladio Ramos: “¿Quién fue Adán?” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado A.
2. Ministerio Creciendo en Gracia: “Creciendo en Gracia—Historial del Ministerio”, video, septiembre, 1997.
3. “Pre-existencia”, http://GraciApostolado.org/miceg/Cpp026.html
4. Ibid.
5. Ibid.
6. Bill McKeever: Answering Mormons’ Questions (Bethany House, 1991), p. 66.
7. Eladio Ramos: “Las Tres Etapas de la Salvación”, (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado A.
8. Eladio Ramos: “Nuestra Preexistencia” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado A.
9. Ibid.
10. Eladio Ramos: “Angeles Primero y Después Hombre” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lados A, B.
11. Ron Rhodes: Angels Among Us (Harvest House, 1994), p. 74.
12. Eladio Ramos: “¿Quién fue Adán?” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado A.
13. Ibid., lado B.
14. Ministerio Creciendo en Gracia: “Creciendo en Gracia—Historial del Ministerio”, video, septiembre, 1997.
15. Eladio Ramos: “Angeles primero y después hombre” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado B.
16. Eladio Ramos: “Las Tres etapas de la Salvación” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado A.
17. “La Trinidad”, http://Apostolado.org/miceg/Cap014.html
18. Terry L. Miethe: The Compact Dictionary of Doctrinal Words (Bethany House, 1988), p. 139.
19. Eladio Ramos: “Angeles primero y después hombre” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado B.
20. Robert M. Bowman, Jr.: “Oneness Pentecostals and the Name of Jesus”, p. 3.
21. Eladio Ramos: “Los Tres Mundos” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado B.
22. “La Biblia nos llama dioses por causa de nuestro ángel espíritu. . .” Eladio Ramos: “Angeles en Vasos de Barro” (Ministerio Creciendo en Gracia), cassette, lado B.
23. CRI Perspective: “Can we have what we say?”, CP-1102.

sexta-feira, 3 de setembro de 2010

¿Por qué el bautismo de los niños?

Hay ciertos pre-requisitos del bautismo.

Debe de haber predicación. (Juan 6:44-45)

Debe de haber fe. (Hebreos 11:6; Marcos 16:16)

El arrepentimiento debe de anteceder al bautismo. (Hechos 2:38)

La confesión es mencionada en algunos casos (Hechos 8:37; Romanos 10:10). No tiene que ser una confesión formal, pero debemos confesar a Cristo delante de los hombres; y Pablo dijo que con la boca la confesión es hecha para salvación.

El bautismo debe de ser hecho correctamente.

En tiempos bíblicos, el bautismo era ejecutado bajando al agua, yendo dentro de ella, la sepultura del cuerpo en ella, y el salir fuera de ella. (Hechos 8:35-39; Hebreos 10: 22; Colosenses 2:12).

La palabra "bautizar" es una palabra griega traída al español. No fue traducida Su significado es "remojar", "precipitar", "sumergir". La palabra griega usada más comúnmente por echar es cheo; y por rociar, rantizo. De manera que había palabras griegas para rociar y echar que Cristo y los Apóstoles pudieron haber usado si hubiesen querido impartir esas ideas. Además los Católicos Griegos bautizan por inmersión. Ellos saben que baptizo no se obedece rociando o echando agua.

El bautismo debe de ser para el propósito correcto.

El propósito del bautismo está explicado en muchos pasajes. Es para ser salvo. (Marcos 16:16). Es para "remisión de pecados". (Hechos 2:38). Es para "estar en Cristo", y "en su muerte" (Romanos 6:3-4). En Cristo tenemos redención por su sangre. (Efesios 1:7). Así que el bautismo es esencial para alcanzar los beneficios de la sangre de Cristo. El Bautismo también nos une al cuerpo de Cristo, que es su Iglesia. (1 Corintios 12:13; Efesios 1:22-23). Aún más, bautismo debe de salir del corazón, que incluye el entendimiento, la emoción, y la voluntad. (Rom. 6:17-18; Mat. 13:15). Hasta inmersión sin el propio entendimiento de lo que se hace no es de acuerdo con las Escrituras, sin importar la edad del aspirante.

Con estos principios y pasajes delante de nosotros, pasemos a estudiar el bautismo de niños.

I. LOS niños NO FUERON INCLUIDOS EN EL BAUTISMO DE JUAN.

Los que él bautizó confesaron sus pecados. (Mateo 3:9). ¿Puede un bebé confesar?

Juan bautizaba "para la remisión de pecados" (Marcos 1:4). Los bebés no tienen pecados por los cuales ser bautizados.

Aquellos que Juan bautizó habían de traer frutos dignos de arrepentimiento. (Mateo 3:8). ¿Pueden hacer esto los niños?

II. LA GRAN COMISIÓN EXCLUYE LOS niños

"Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén". (Mateo 28: 18-20).

Los aspirantes al bautismo deben de ser enseñados el evangelio primeramente. ¿Se puede a un bebé ser predicado el evangelio?

Aquellos que son bautizados deben ser enseñados a guardar todas las cosas que Cristo ha mandado. ¿Puede un niño conmemorar la Santa Cena, por ejemplo? ¿O cualquier otra cosa que Cristo ha mandado? ¡Claro que no! Note seguidamente el relato en Marcos: "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado". (Marcos 16:15-16).

Antes de que uno pueda ser bautizado bíblicamente debe oír y creer el evangelio. ¿Puede un niño oír y creer el evangelio? Esta clarísimo que el no es un sujeto apto para el bautismo.

Los niños no están perdidos, así que no necesitan salvación. Ellos están salvos. Nunca han pecado. El pecado es el traspaso o trasgresión a la ley de Dios (1 Juan 3:4). Jesús vino a buscar y salvar lo que se había perdido. (Lucas 19:10). Como niños no están perdidos, no están incluidos en la gran comisión. Jesús dijo: "Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén".(Lucas 24:46-47).

los niños están excluidos otra vez puesto que ellos no pueden arrepentirse, no necesitan arrepentimiento, ni "remisión de pecados".

III. EL BAUTISMO DE niños NO FUE PRACTICADO POR LOS APÓSTOLES 0 LOS PRIMEROS EVANGELISTAS

Estudiemos algunos de los ejemplos de conversión, especialmente los casos donde familias fueron bautizadas. Los Tres Mil (Hechos 2:22-42). Es evidente que ningún niño fue incluido:

Los tres mil eran culpables de pecado y fueron reprendidos, v. 23. ¿Ayudaron a crucificar a Cristo niños?

Fueron demandados a "saber ciertísima mente que a este Jesús que vosotros crucificasteis, Dios ha hecho Señor y Cristo." v. 36. ¿Pueden los niños entender esto?. Explíquele esto a un bebe.

Ellos oyeron el mensaje, v. 37.

Fueron mandados a arrepentirse y ser bautizados para la remisión de pecados. ¿Pueden niños arrepentirse? ¡Entonces, ningún niño pudo haber sido incluido!

Además, todos aquellos que fueron bautizados continuaron firmemente en la doctrina de los apóstoles y en la comunión, y en el partimiento del pan, y en las oraciones, v. 42. ¿Pueden niños adorar participando de las cosas aquí mencionadas?

Objeción: "Pero Pedro dijo que la promesa incluía a los hijos, v. 39."

Contestación: Pedro limitó la promesa "para cuantos el Señor nuestro Dios llamare". Aquellos "que están lejos" eran los gentiles. (Efesios 2:12-16). De manera que Pedro aquí hizo referencia a los Judíos y sus hijos cuando ellos son de edad suficiente para ser llamados del Señor, y el llama hoy por medio del evangelio. (2 Tesalonicenses 2:14). Únicamente aquellos que pueden ser enseñados, que pueden oír, y aprender de Dios son incluidos. (Juan 6:45).

Los Samaritanos (Hechos 8:12)

"Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres" ¡no niños!

La Casa de Cornelio (Hechos 10)

Un estudio cuidadoso de este caso revela que niños no pudieron haber sido incluidos.

Todos eran suficientemente mayores para temer a Dios, v. 2.

Todos oyeron las palabras que Pedro les habló, y el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oyeron v. 44

Todos hablaron en lenguas, y magnificaron a Dios, v. 46.

Fueron mandados a ser bautizados, v. 48. Así que, ningún niño pudo haber sido incluido aquí.

El Carcelero y su Casa (Hechos 16:29-34)

EL RELATO DE LO SUCEDIDO EN CONEXIÓN CON ESTE CASO DE CONVERSIÓN IGUALMENTE EXCLUYE NIÑOS.

"Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa" v. 32.

No solamente oyeron ellos el evangelio de salvación predicado, sino que todos los que estaban en su casa creyeron, v. 34. Como niños no pueden creer el evangelio, es evidente que niños no fueron bautizados.

El Carcelero y su casa fueron bautizados. Los Apóstoles fueron mandados a predicar, y bautizar únicamente los que creyeran.

Entonces él se gozó de que con toda su casa había creído a Dios. No hay evidencias de que hubiese niños entre aquellos que fueron bautizados.

La Casa de Estéfanas (1 Corintios 1:16)

Esta casa es algunas veces citada en un esfuerzo por sostener el rocío de bebés. Pablo dijo: "También bauticé a la familia de Estéfanas"

El asumir que niños fueron incluidos entre aquellos bautizados sería ir contra los requisitos esenciales de conversión como se ha explicado previamente. No obstante, el Señor reveló que los de esta misma casa" se han dedicado al servicio de los santos." (1 Corintios 16:15). Como es imposible que niños puedan dedicarse al ministerio de los santos, son otra vez excluidos del número de los que fueron bautizados.

IV. DEBERES DE LOS MIEMBROS DE LA IGLESIA EXCLUYE NIÑOS

¿Pueden niños ofrecer sacrificios espirituales? (1 Pedro 2:5).

¿Pueden niños orar sin cesar? (1 Tesalonicenses 5:17).

¿Pueden niños probarse a sí mismos y participar de la cena del Señor? (1 Corintios 11:25-34).

¿Pueden niños visitar los huérfanos y las viudas? (Santiago 1:27).

V. EDUCADORES Y LA HISTORIA EN CONTRA DEL BAUTISMO DE NIÑOS

Lutero: "No puede probarse por las sagradas escrituras que el bautismo de niños fue 'instituido por Cristo, o empezado por los Cristianos primitivos después de los Apóstoles". (Vanidad de Bautismo Inf., part ii, p. 8)

Dr. Wall: "Entre todas las personas que se relata como bautizadas por los Apóstoles no hay mención expresa de ningún niño." (Hist. Baut. Inf. Intro. p. 1)

Neander: "Originalmente el bautismo era administrado a adultos".

Meyer (Luterano): "El bautismo de niños de Cristianos, del cual no se encuentra huella en el Nuevo Testamento, no es para ser mantenido como ordenanza apostólica, Pues, verdaderamente, se enfrentó con una temprana y larga resistencia..."

"No hay mención expresa del bautismo de niños en el Nuevo Testamento, pero es por lo menos probable que hubiesen niños entre las familias que fueron bautizadas por Pablo (Hechos 16:15; 1 Corintios 1:16)." (Caja de Preguntas, p. 243, Cat.)

No hay absolutamente autorización Bíblica para el bautismo de niños. Es asumida. Nadie que se sujete a la revelación Divina puede practicarlo. Es meramente una tradición humana, y no un decreto Divino.

VI. ORIGEN BASADO EN PRESUNCIÓN

¿Cómo, entonces, el rocío de niños dió comienzo? Se presumió que los niños nacen con la mancha y culpa del pecado original de Adán -algo que la Biblia no enseña. Debemos ser convertidos y volver a ser "como niños" (Mateo 18:3). Si ellos son totalmente depravados y. culpables de pecado, entonces uno debe de ser totalmente depravado y culpable de pecado para entrar al reino de los cielos. Esto, naturalmente, es absolutamente absurdo.

John Wesley dijo: "En cuanto a la fundación para ello: Si los niños son culpables del pecado original, entonces ellos son sujetos propios para el bautismo; siendo claro de manera ordinaria de que ellos no pueden ser salvos sino esto es lavado por el bautismo. Ya se ha probado que este pecado original se encuentra en cada hijo del hombre; y que de acuerdo ellos son hijos de la ira, y expuestos a condenación eterna" (Series Doctrinales, p. 251)

Note que él dice, "Si niños son culpables del pecado original . . ." Aunque él sostiene que ya ha sido probado, lo refutamos y pedimos prueba. Es una perversión, o mal entendimiento de las escrituras por aquellos que tratan de enseñar que niños son nacidos con el pecado original.

Es presumido además que rociar un poco de agua en la cabeza de un bebé es bautismo. Luego es presumido que si esto fuera bautismo lavaría los pecados. En cuyo caso, sería estrictamente salvación de agua porque no habría ningún amor, selección, fe, ni arrepentimiento envueltos de parte del niño; y la salvación depende completamente de la obediencia individual. (Hebreos 5:9; 1 Pedro 1:22).

VII. EL ROCIAR NIÑOS ES PECADO

1. No existe autorización Bíblica para ello; no puede hacerse en el nombre de Cristo, ni por su autoridad, como somos mandados a hacer en todas las cosas. "Y todo lo que hacéis, sea de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de él" (Colosenses 3:17).

2. Es tradición de hombres; y Jesús dijo que el seguir las tradiciones de los hombres invalida el mandamiento de Dios. (Marcos 7:7-10).

3. Es un pecado contra el niño: Roba al niño:

(1) Del gozo personal al aceptar a Cristo. De hecho, no es aceptación de Cristo en manera alguna. Cristo no puede ser aceptado inconscientemente. Y un niño no es consciente de Cristo -no más que un hombre que ha sido rendido inconsciente. No tiene fe, amor, arrepentimiento, ni libertad de acción.

(2) De la libertad personal de selección. Tal vez no desee ser lo que sus padres están tratando de forzarle a ser. POR TANTO, EL BAUTISMO DE NIÑOS ES CONTRA LA LIBERTAD RELIGIOSA.

(3) De responsabilidad personal. Sus padres trataron de hacer por el lo que cada cual debe hacer por sí mismo.

(4) El bautismo infantil roba a miles de la salvación. Cristo salva únicamente al obediente. (Hebreos 5:9). Miles rehúsan obedecerle siendo sumergidos, porque dicen, "Mis padres me bautizaron cuando era bebé."

Padres, aunque sus intenciones son buenas, no hay autorización Bíblica para tal práctica; y casi siempre es obstáculo a la obediencia de su criatura a Cristo más tarde en su vida. La obediencia debe de ser personal (1 Pedro 1:22); y Cristo ha de manifestarse para dar el pago a los para dar retribución a los que "no conocieron a Dios, ni obedecen al evangelio de nuestro Señor Jesucristo." (2 Tesalonicenses 1:7-9).

Por lo tanto, a las madres ansiosas que nos preguntan: "¿Y qué daño ha de haber en bautizar (rociar) a mi nene?", mi respuesta es de que no es moralmente malo, pero sí religiosamente malo. No puede ser por autorización Divina, y puede ser obstáculo a que su hijo rinda obediencia a Cristo y sea salvo.

El rociar a niños es algo que no se encuentra en la Biblia, aún más, es contrario a las escrituras -va en contra de las enseñanzas de la Biblia. Es la substitución humana de un decreto Divino. Traspasa la voluntad de Cristo y es por lo tanto un pecado. (1 Juan 3:4).

RESPUESTA A ARGUMENTOS AFIRMATIVOS

Argumento: "Es la dedicación del niño a Dios".

Respuesta: El niño ya pertenece a Dios. No ha pecado. No está perdido. No será condenado ni castigado. Está s-a-l-v-o, ¡salvo! Y como el niño pertenece a Dios, es imposible dedicárselo,¡es actualmente suyo!

Argumento: "Es una promesa de que los padres han de criar al niño propiamente".

Respuesta: Esta promesa debe de hacerse en los corazones de los padres, y no en la cabeza del niño.

Argumento: "niños son parte de todas las naciones, y por tanto deben de ser bautizados".

Respuesta: Pero Jesús dijo que enseñen, prediquen el evangelio, y aquél que creyere el evangelio y fuere bautizado será salvo. Los niños no pueden ser enseñados el evangelio, no pueden creer, por tanto, no son sujetos aptos para el bautismo.

Argumento: "El rociar corresponde a la circuncisión del Viejo Testamento".

Respuesta: Esto no puede ser cierto por varias razones:

(1) La circuncisión era indispensable.(Génesis 17:14). Esto haría al rociar indispensable. Si un poco de agua en la cabeza ha de salvar a un bebé, es muy ciertamente salvación de agua porque el bebé no tiene fe en Cristo ni en la sangre que derramó.

(2) La circuncisión era para los hijos varones nada más. Esto limitaría el rociar a los niños varones únicamente.

(3) La circuncisión era para niños antes de ser enseñados pues eran circuncidados cuando tenían ocho días de nacidos. El bautismo es para aquellos que han sido enseñados primeramente, y suficientemente mayores para ser enseñados aún más a observar todas las cosas que Cristo ha mandado. Antes de entrar en relación de pacto con Dios hoy día, uno debe de ser primero enseñado y bautizado. (Hebreos 8:6-13; Mat. 28:19). Bajo el Viejo Pacto, niños eran primeramente circuncidados, y luego enseñados según crecían.

(4) Jesús fue circuncidado y bautizado también. (Lucas 2:21; Mateo 3:13-17). El fue circuncidado cuando tenía ocho días de nacido y bautizado a la edad de treinta años. Si Jesús hubiera sido un miembro de un cuerpo religioso que rociara, él hubiera sido rociado en su infancia, y luego dicho que ya había sido bautizado.

(5) Es aún más evidente que ni bautismo ni rocío tomaron el lugar de la circuncisión. Algunos en la Iglesia primitiva eran confundidos por maestros judíos que trataron de obligarlos a ser circuncidados. Hubiera sido fácil para los Apóstoles decidir el asunto con decirles que el bautismo tomó el sitio de la circuncisión; pero ellos no lo hicieron así. (Hechos 15). Además, Pablo hizo que Timoteo se circuncidara, como un caso oportuno, después de haber sido bautizado. (Hechos 16:3).

Argumento: "El rociar es para remover el pecado original, o sea de Adán".

Respuesta:

(1) niños no son nacidos con la mancha del pecado de Adán. "El alma que pecare, ésa morirá: el hijo No LLEVARA POR EL PECADO DEL PADRE".(Ezequiel 18:20). Un pasaje citado frecuentemente es Salmos 51:5. David dijo: "He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre". Sin embargo, este pasaje no dice que David fuera nacido un pecador -simplemente indica la condición de su madre al tiempo de nacer él; pero no establece que David fuera nacido culpable de pecado.

(2) El pecado es el traspaso de la ley de Dios (1 Juan 3:4). No es una condición al nacer.

(3) Aún mas, la Biblia no enseña nada acerca de un poco de agua en la cabeza para remover pecado. En el bautismo el cuerpo es lavado. (Hebreos 10:22). No hay tal cosa como el ser culpable de pecado original.

Argumento: "Es una ceremonia bella".

Respuesta: ¿Bella para quién? ¿Para Dios? ¿O para los hombres? Sólo podemos saber lo que agrada a Dios por lo que El ha revelado en su palabra. Recuerde que no hay autorización Bíblica para el bautismo de niños -ni mandamiento, precepto, ni ejemplo. No es obediencia a Dios. Es meramente tradición, y no agrada a Dios el dejar los mandamientos de Dios por seguir tradiciones de los hombres, y hace la adoración de uno en vano. (Marcos 7:7-10).

Por tanto, debemos obedecer a las enseñanzas de la Biblia sin adición, sustracción alteración, o substitución. (Apocalipsis 22:14).

quinta-feira, 2 de setembro de 2010

¿Cómo nos llegó la Biblia?

La palabra Biblia viene del griego “biblós” y está compuesta de 66 escritos. En el siglo V de nuestra era, Jerónimo le llamó a este conjunto “Biblioteca Divina.” Y para el siglo XIII “los libros” y posteriormente “el libro.” Con la evolución de término Biblia, se subrayó la unidad del los 39 libros del Antiguo Testamento con los 27 del Nuevo Testamento. Pero, ¿cómo llegó hasta nuestras manos esta colección de textos sagrados? ¿Nos hemos preguntado alguna vez cómo llegó a escribirse nuestra Biblia?

La Palabra Eterna

La Biblia es la Palabra de Dios. Expliquemos un poco más lo que esto significa. Dios ha hablado a los hombres, a algunos directamente como a Moisés (Ex. 33:11); a otros por medio de sueños y visiones como a Jacob (Gn. 46:2), Ezequiel (Ez. 8:3, 40:2); Daniel (Dn. 7:7), Pablo (2ª Cor. 12:1); a otros “por los profetas” (Heb. 1:1), etc. Dentro de esta revelación, se encuentra el plan de salvación que Dios va cumpliendo a a través de las páginas de la Biblia y que culmina con la obra del Hijo de Dios que se cumplió llegando la plenitud de los tiempos. La Biblia tiene pues, una doble función. Es a la vez registro de una revelación y revelación y actual de la voluntad de Dios.

En primer lugar podemos decir que la palabra divina existió en la mente de Dios desde la eternidad. Está escrito en Juan 1:1 “En el principio era el verbo y el verbo era con Dios, y el verbo era Dios.” La expresión “verbo” es en griego “Logos,” que significa”mente” “pensamientos” en otras palabras, la palabra que sale del interior de Dios da a conocer lo que hay dentro de la Divinidad. Así entonces nosotros podemos conocer a Dios porque “Él ha dado a conocer su palabra.” Sus pensamientos los exterioriza y se revela al hombre. Su Espíritu Santo los pone en el corazón y la mente de los escritores inspirados y ellos los plasman en el material que tienen a su alcance.

La palabra Escrita

La historia de cómo fue escrita la Biblia y transmitida hasta nosotros es fascinante. En tiempos de Moisés, quién escribió los primeros cinco libros de las Escrituras, el material que más se usaba en ese tiempo era el papiro. Este se hacía de lámina del tallo de una planta acuática de Egipto. Otro material que más se usó para escribir los pensamientos divinos fue el pergamino, que era preparado de pieles de animales los cuales eran pulidas y caladas hasta obtener una textura especial y duradera. Se puede decir que los manuscritos originales de todos los libros sagrados han desaparecido y es que desde el comienzo, estos por el uso se envejecieron y amenazaban con desaparecer. Surgió entonces la profesión singular del copista. Este era el encargado de copiar celosamente el manuscrito divino. Estas eran reglas muy estrictas cuando su labor consistía en hacer nuevas copias, vea usted:

1. Bañarse cuando iniciaban los trabajos y se tenían que poner una ropa especial.

2. Usar rollos preparados por hebreos de animales ceremonialmente limpios.

3. Usaban solo tinta negra preparada de acuerdo a una receta secreta.

4. Guardar completo silencio durante las horas de trabajo.

5. No deberían escribir una palabra o letra de memoria.

6. Entre cada letra, tenía que haber el espacio de un cabello.

7. Cada columna debería de tener de ancho 30 letras y de longitud de no menos de 48 renglones, ni más de 60.

8. No escribir el nombre de Dios con una pluma acabada de untarle tinta.

9. Aunque el rey le hablara mientras escribía el nombre de Dios, no le prestaban atención.

10. Usaban una copia auténtica sin desviarse en lo mínimo.

11. Debían de contar las letras del texto y si a la copia le sobraba o le faltaba, era quemado ese pergamino.

Este trabajo era hereditario. No cualquiera podía copiar un texto sagrado. Por eso se dice que las copias son fieles a las primeras. Una de varias pruebas es el descubrimiento de los rollos del mar muerto en 1947.

La Palabra Traducida

El Antiguo Testamento se escribió en hebreo con algunas partes en arameo. El Nuevo Testamento en el idioma griego. La primera traducción que se hizo de las escrituras fue aquella que se conoce como la Septuaginta (LXX) o versión de los setenta; era el año 285-246 A. C. en el norte de África, esta sería el Antiguo Testamento en hebreo traducido al griego y que se considera como la Biblia que en tiempos de Cristo se utilizaba entre el pueblo. Posteriormente, ya en la era cristiana, por el año 200 D. C. se empezaron a traducir al latín algunos textos sagrados, llegando a desembocar en la famosa traducción “Vulgata latina”, era el año 383-420 cuando San Jerónimo la completó y se publicó. Pero no pierda de vista, toda era escrita a mano. Como Tenemos Nuestra Biblia en Castellano. Vamos a referirnos a la versión que más usamos: Reina-Valera.

Cuando alguien nos trae una Biblia comprada por unos pocos pesos, debemos de verla manchada de sangre y escrita, no con tinta, sino con sangre. Todo el dinero del mundo no puede pagar esta Biblia. Algunas almas pagaron tal precio, que debemos de apreciarla en lo que vale. Esta Biblia que usamos en nuestros devociónales o llevamos a los cultos vale mucho más de lo que hemos pagado por ella. La primer página de nuestra Biblia tiene una aclaración de la que destacamos lo que sigue: Antigua versión de Casiodoro de Reina (1569) Revisada por Cipriano de Valera (1602). ¿Quiénes eran Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, traductor y primer revisor de nuestra Biblia? Veamos.

Casiodoro de Reina. Casiodoro de Reina había conocido la fe por dos grandes figuras del protestantismo español: el doctor Egidio y Ponce de la Fuente. En aquellos años España no era un lugar propicio para la práctica del culto evangélico. Mediante la “Santa Inquisición” la Iglesia Católica mantenía al país libre de la contaminación protestante. Así se creía. Sevilla y Valladolid eran los focos más importantes de las ideas de la Reforma en España, pero muchos españoles buscaban libertad para practicar su culto en el exilio. Cuando la “Inquisición” descubrió la presencia de estos centros en España procedió a acabar con los herejes. Casiodoro de Reina tuvo que huir de España en 1559 y pastoreando pequeñas congregaciones de españoles exiliados comenzó a trabajar en la magna obra de su vida. En medio de grandes dificultades económicas y con el temor de que la vida le faltara antes de terminar su empresa, consigue finalizar su traducción y hacerla publicar en Basilea, Suiza en el año de 1569. El 6 de agosto de ese año envía a Estrasburgo cuatro grandes toneles de Biblias con el propósito de que de allí pasaran a España. Ni la persecución, ni los problemas económicos, ni los problemas de salud le impidieron cumplir su propósito.

Cipriano de Valera. En los índices expurgatorios del santo Oficio se le llama “el hereje español.” Nació en Sevilla en 1532; en el monasterio de San Isidro del Campo conoció al doctor Egidio quien lo ganó para la causa de la Reforma. Como tantos otros buscó la seguridad huyendo de España. Fue él quien hizo la revisión de la versión de Casiodoro de Reina. Durante unos 20 años, trabajó en la revisión que fue publicada en Ámsterdam, Holanda en 1602. 3 Un Ejército Anónimo. La historia de esta Biblia Reina-Valera que tenemos en nuestras manos no termina con lo que hemos mencionado. Ya hemos mencionado el interés de que esta Biblia al castellano entrara a territorio español. Muchas vidas se comprometieron en esta empresa, un solo paso en falso y les esperaba el tormento y la muerte.

Así le sucedió a Julián Hernández cuando mostró un Nuevo Testamento a un herrero. Este de inmediato lo denunció a la Inquisición y Juan pagó su atrevimiento con la muerte. Pero esto merece una mención especial más extensa. Los creyentes españoles que estaban en el exilio trataban de introducir las Biblia de contrabando, pero no encontraban a algún agente español que intentará introducirlas. Pero al fin un humilde individuo tuvo el coraje y la habilidad de realizarlo. Este fue Julián Hernández, quien a causa de su poca estatura le decía Julianillo. Como ya dijimos, Julianillo fue denunciado y puesto preso. Ninguno de los tormentos a que fue sometido lograron hacer que denunciara a sus hermanos en la fe. Tres años permaneció preso y el 22 de diciembre de 1560 rindió su heroica vida al Señor luego de besar la hoguera en que sería quemado vivo. Pero este mártir de la Reforma en España es sólo un soldado de ese ejército anónimo que trató de dar la Biblia al pueblo español.

En nuestra América Latina encontramos a hombres y mujeres que lucharon, padecieron y en ocasiones, también dieron sus vidas, para que la Palabra de Dios fuera conocida por el pueblo. Esta es la historia del libro. Cómo fue traducido y publicado en nuestro idioma y cómo fue entregado al pueblo. Espero que ahora cada uno de nosotros tenga una idea de los esfuerzos, de trabajos, de luchas y sufrimientos que ha costado este libro santo antes de llegar a nuestras manos. Espero, además que sabiendo todo esto lo leamos con un renovado interés.

Ebriedad y Languidez Espiritual.

Definición de Languidez:

1 Falta de fuerza, energía o vigor de una persona o cosa: quizá tenga que tomar vitaminas, porque a media mañana le entra una languidez terrible.

2 Falta de ánimo o alegría de una persona o cosa: se dejó arrastrar por la languidez de la tarde lluviosa.
Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.

Definición de ebriedad: La ebriedad o embriaguez, es el estado de intoxicación con el alcohol (es decir, etanol) delírium trémens a un grado suficiente como para deteriorar las funciones mentales y motrices del cuerpo. Una persona que habitualmente se intoxica de este modo se etiqueta como «alcohólico», también es catalogado, a menudo, como «borracho» en lenguaje vulgar. Y en lenguaje más formal «dipsómano». Los antiguos griegos creyeron que podían prevenir la ebriedad al poner un pedazo de amatista en los vasos o en la boca mientras se bebía. Y de hecho, el nombre de la gema se refiere a esta creencia (en griego antiguo a-methyst significa ‘no intoxicado’).
ebriedad
1. f. Trastorno temporal de las capacidades físicas o mentales causado por un consumo excesivo de bebidas alcohólicas o por intoxicación de otras sustancias.
2. Alteración o turbación del ánimo:
el amor la tiene en un estado de ebriedad continuo.

Analizaremos: II Timoteo 3:10 al 4:5

Introducción - En la época en que Dios llamó al profeta Samuel, fue un tiempo donde la palabra de Dios escaseaba. Hoy estamos viviendo un tiempo muy parecido a pesar de que estamos siendo constantemente bombardeados por radio, televisión y medios masivos de comunicación, además diversos géneros de predicación supuestamente sobre la Palabra, Pero podemos decir sin temor a equivocarnos que la Palabra de Dios esta escaseando

Algunas premisas que debemos tener en cuenta para ser realmente sobrio:

1. EL USO QUE HACEMOS DE LA PALABRA

2. LA PREDICACIÓN ES UN ACTO POR MEDIO DEL CUAL SE EXPONE LA PALABRA.

3. DIOS HA ESTABLECIDO UN PROPÓSITO PARA LA PREDICACIÓN DE LA PALABRA.

4. PREDICAR LA PALABRA DE DIOS (LA BIBLIA) ES NUESTRO PRIVILEGIO

5. VIDA SOBRIA EN TODO… EN CONTRASTE DE LA VIDA EN EBRIEDAD ESPIRITUAL

DOS GRANDES PREGUNTAS

1. ¿Qué es lo que esta causando la “Languidez espiritual”?
2. ¿Y quién la esta causando?

Para contestar la primer pregunta debemos meditar y analizar que era lo que se estaba predicando en la iglesia primitiva.-

Leemos en Hechos 2:42 “Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración”.

En este pasaje podemos encontrar cuatro finalidades:

1. Se reunían para dedicarse a la enseñanza de Las Escrituras

2. Se reunían para dedicarse a la comunión

3. Se reunían para hacer memoria de Cristo

4. Se reunían para dedicarse a la oración

Para contestar la segunda pregunta debemos entender para que se congrega la iglesia hoy y además debemos observar que es lo que se está predicando en estos días.-

¿PARA QUÉ SE REÚNE LA IGLESIA POSCRISTIANA?

En estos días tan peligrosos debemos tener muchísimo cuidado de NO ampliar las opciones religiosas para asegurarnos de que las necesidades del hombre, sean satisfechas.

Esto es lo que se llama un pensamiento antropocéntrico, es decir, una postura donde todas las religiones, las teologías, las iglesias son pensadas en torno a las necesidades sicosociales y trascendentales del hombre.

Probablemente este pensamiento antropocéntrico en el ámbito religioso y teológico, esté haciendo la cama a la apostasía como la menciona el apóstol Pablo en I Timoteo 4:1 donde se lee: Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos (de estos obispos, líderes: ver contexto de 1 Timoteo) apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.

LA IGLESIA POSCRISTIANA NO PIENSA EN TORNO A LAS ESCRITURAS SINO EN TORNO A LAS NECESIDADES DEL HOMBRE

Entre el relativismo moral (Isaias 5:20) los cambios de valores y las opciones y “doctrinas alternativas” de culto nos estamos convirtiendo en un lindo grupo de personas que entretenemos a los demás y así se cumple una vez mas la terrible filosofía del Hedonismo (la droga del placer) dentro de la iglesia. Ni pensar de las “vías alternativas” de los métodos “infalibles de cómo tener gente dentro de la iglesia”

Estas vías alternativas se están filtrando en el pensamiento teológico poscristiano que ya no se dedica a la enseñanza de las Escrituras (exégesis-exposición). El pensamiento de algunos líderes poscristianos que están en busca de vías milagrosas” de existencia para la iglesia, está llevándola a alejarse sutilmente, o contundentemente en algunos casos, de la enseñanza expositiva de la Palabra, (Pablo le dice a Timoteo: Predica La Palabra) dando como consecuencia UN INFANTILISMO ESPIRITUAL Y EL ANALFABETISMO BÍBLICO, (TERRENO MUY PROPICIO PARA QUE LLEGEN LOS GRANDES APÓSTOLES, Y FAMOSOS PROFETAS DE LA ORDEN DE GAMALIEL)

Narcisismo social cristiano

Los fundamentos originarios que dieron sentido al acto de congregarse según se lee en Hechos 2:42, están siendo sustituidos por la frivolidad , como ser : los paseos, el ocio, las festividades, la competencia de quien tiene mas gente, mas estatus y le sumamos “encuentros cercanos del tercer tipo” es decir, un narcisismo social (narcisismo se entiende aquí como un enamoramiento de sí mismo) como forma alternativa de existencia poscristiana.

Ya no se quieren congregaciones pequeñas, se quiere la mega iglesia, la mega comunidad, el mega éxito , ser el mega apóstol, llegar al mega profeta.. puajj

No es extraño notar que una de las enfermedades de las que adolece la iglesia poscristiana es el narcisismo como indico más arriba. La iglesia poscristiana es narcisista es decir, está enamorada de su propia imagen, de sus logros, de su éxito: La moda, el hedonismo, el culto al cuerpo, la prevalencia de la imagen, la adoración a la adoración.

Volvamos a la Palabra de Dios, y a parecernos mas y mas a nuestro Señor Jesucristo, como nos enseño Pablo en Col. 3:8-11.

Tambien observamos que Pablo pudo dirigirse a los ancianos de Efeso con toda confianza: Pero en ninguna manera estimo mi vida como valiosa para mí mismo (aquí no hay narcisismo) a fin de poder terminar mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, para dar testimonio solemnemente del evangelio de la gracia de Dios.(Hechos 20:24)

El evangelio es aquel al que hace referencia en Romanos 1, donde leemos:

Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios, que El ya había prometido por medio de sus profetas en las santas Escrituras…(Romanos 1:2-3)

Entonces podemos decir con confianza que Pablo se dedicaba a la exposición de las Santas Escrituras cuando daba testimonio del evangelio, ese era el fundamento de su ministerio como leemos en Hechos 17:1-2

“Después de pasar por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. Y Pablo, según su costumbre, fue a ellos y por tres días de reposo discutió con ellos basándose en las Escrituras”. BLA

Sin embargo no todos los ministros se dedican a la exposición de las Escrituras en las iglesias locales, sino que sustituyen las Escrituras con vías alternas que no suenen a estudio, o predicación de la Biblia porque, dicen, la gente tiene otras necesidades que es importante suplir.

Un buen recordatorio para todo cristiano : I Tim. 4:16 “Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” RVR

Preparado por Prof. Hector Leites

quarta-feira, 1 de setembro de 2010

La cremación

LA CREMACIÓN, UNA PERSPECTIVA BÍBLICA

Estos días ha saltado a los titulares la noticia de que el obispo de Urgell, ha hecho unas afirmaciones muy “chocantes” sobre una creciente tradición que se está implantando en todos los países de tradición cristiana. Desde Europa a Sudamérica, desde Estados Unidos a otros muchos países, exceptuando los judíos e islámicos, la práctica de la CREMACIÓN está asentándose en nuestra civilización.

Desgraciadamente hay mucha ignorancia y mucho “laisez faire”, entre nuestro entorno eclesiástico. El hecho de que muchos y buenos cristianos practiquen una cosa determinada no la bendice y la hace buena en si misma. Lo que todo cristiano debe hacer es ejercer su derecho y su deber de investigar en la Escritura si tal o cual práctica proviene de Dios o si por el contrario, aunque nos pueda parecer neutra o anodina, está conduciéndonos o expresando malos entendidos en los que nos rodean.

¿Cuál es el propósito de la cremación? En nuestro entorno ha surgido como una plaga este cambio de costumbre, tal vez motivado por la especulación del suelo y los excesivos costos que las compañías de seguros tienen que afrontar a la hora de dar “cristiana” sepultura a sus clientes. ¿No es mucho más conveniente limpio y aséptico despedirse para siempre de aquel molesto pariente al cual no tendremos que atender nunca más, dispersando sus cenizas al viento y haciendo que su memoria pase totalmente al olvido? Dice Martí Alanis que esta moda de reducir a cenizas a nuestros muertos "maquilla la muerte y niega la esperanza cristiana". Advierte, además, que con la dispersión de estas cenizas "se podrían dispersar otros auténticos valores". Quemar los cuerpos puede interpretarse como una afirmación "de la insignificancia del individuo más allá de la muerte", escribe Joan Martí Alanis en este editorial. Va incluso más lejos al afirmar que la costumbre de incinerar se inscribe en "la cultura de usar y tirar, como se hace con un bolígrafo o con un mechero". Y después se pregunta: "¿Hay que correr tanto para destruir el testimonio último de la memoria histórica de una persona que podría ser un valor para la humanidad?"(15-11-02- La Vanguardia-Icepress)

En definitiva aparte de sus consecuencias teológicas ,que veremos más adelante, habría que ver si no hay en nuestra cultura un deseo de erradicar la idea de la muerte como un vecino molesto al que hay que negarle su parcela. En este pseudo “mundo feliz” que nos estamos fabricando no hay lugar para la muerte, ni para el dolor , ni para la enfermedad y hay veces que quisiéramos que fuera así con la facilidad del que cambia el canal del televisor.

La cultura que nos invade tiene unos conceptos sobre la vida y la muerte, unas concepciones que les conducen a tratar al cuerpo, sea vivo o sea muerto de maneras degradantes. Basta leer y ver, acerca de las cremaciones realizadas en la India o de la costumbre de los Parsis de dejar a sus deudos fallecidos para pasto de los buitres y las fieras del campo. ¡Total! Somos parte de la Naturaleza. No tiene ningún valor el ser humano, ni vivo ni por supuesto después de muerto. Dice Reverte: En la India cuando la pobreza es tan extrema que la familia no tiene medios ni para comprar bosta, sencillamente tiran el cadáver al río que se los lleva lentamente flotando como si fuera un tronco. No tardarán mucho los voraces buitres que esperan atentos en la orilla del río, en dar cuenta de él. Lo que se hace imposible de comprender es cómo los misioneros que acudieron a esos países a evangelizar, salieron , como dijo la madre Teresa de Calcuta “evangelizados”, es decir transformaron su mensaje para adaptarse y “convertirse” a aquellas falsas religiones que tan poco hacen por el individuo.

LA CREMACIÓN, PERSPECTIVA TEOLÓGICA

Las costumbres de los pueblos de Oriente siempre fueron un atractivo para el pueblo de Dios, pero fueron duramente reprendidas por Jehová. Los patriarcas tuvieron que convivir con aquellos pueblos que practicaban entre otras cosas la cremación de cadáveres, y sin embargo demostraron un interés diferente que los demás en la conservación respetuosa de los cuerpos de sus difuntos. Aún hoy, desde la cueva de los patriarcas, en Hebrón, ellos hablan a la historia y a los pueblos de la autenticidad de la Biblia y de sus propias experiencias con Dios (Gen.23:2-20;25:10;35:27-29;49:28-50:14).

José, muerto en el exilio, lejos de su tierra dio mandamiento acerca de sus huesos para ser transportado a la tierra prometida, dando importancia al hecho de esperar las promesas de Dios y es alabado por esa fe en el libro de Hebreos.(Gen.50:15-26; Heb.11:22). Job, a pesar de estar corrompiéndose en vida, creyó que podría ver a Dios en su propia carne aún después de muerto Job.19:25-27) y Daniel recibió promesa de que descansaría y después, al final de los tiempos se levantaría de nuevo para recibir su herencia. ¿Y qué diríamos del Señor Jesucristo, el cual había de recibir una sepultura indigna pero fue con los ricos su sepulcro, tratado con esmero y respeto reverente?(Is.53:9; Jn.19:31-42).

“En la Biblia, el fuego es símbolo de destrucción completa y sin remedio. La condenación merecida por el pecado .En el sacrificio, el animal ofrecido se le consideraba como sobrellevando los pecados de la persona y bajo condenación , por consiguiente era consumido sobre el altar.” La muestra de la desaprobación divina era ilustrada por una palabra : ANATEMA, que significa literalmente : Condenado al Fuego y el lugar que prefiguraba la condenación eterna era ese valle en donde se quemaban los desperdicios y cuyo fuego era siempre mantenido vivo. El valle de la Gehenna.

La fe bíblica es una fe que da valor al espíritu , pero también al cuerpo. El cuerpo es en realidad una parte del hombre tan eterna como puede ser su espíritu, y la resurrección del cuerpo es una parte indispensable de su salvación . La victoria de nuestro Señor Jesucristo no estará completa hasta que los muertos sean resucitados sin corrupción. (Sal.110:1; I Cor. 15:25-26).

Tanto la perspectiva del pueblo judío como la del cristianismo posterior, fue conservando la práctica de la sepultación , mostrando con ella que se tenía una fe cierta en la resurrección de los que “durmieron en Cristo” (I Tes.4:13-15). De aquí que la palabra para designar el lugar de entierro, cambió con el Cristianismo de “Necrópolis” (Ciudad de los muertos) a Cementerio (Dormitorio)

Tanto judíos como musulmanes, en extremo respetuosos con el cuerpo creen que “La sepultura en la tierra, devolver nuestros cuerpos físicos a la tierra de la cual vinimos, implica dejar que la Naturaleza tome su curso, y existe una enorme profundidad en esto -tanto psicológicamente (en términos de aceptar la muerte) como espiritualmente (en términos de colocar la muerte dentro de su lugar natural en el esquema cósmico de las cosas). Y la tradición judía mantiene que cualquier cosa que interfiera de forma no natural con este proceso -ya sea que lo impida (por ejemplo, al embalsamar), o que lo acelere (por ejemplo, con la cremación)- está prohibido.

El punto de vista católico no tiene la profundidad del reconocimiento del cuerpo como templo del Espíritu Santo, que nos dice la Bíblia, influido fuertemente por el gnosticismo pagano, pensando que al ser abandonado por el espíritu el cuerpo nada es, pero asimismo reconoce que esa cremación se convierte en algo ilícito cuando es realizada como una afirmación de ateísmo, o como una forma de manifestar que no se cree en la inmortalidad del alma o en la resurrección de la carne. En estos casos, se hace ilícita por ser el modo de profesar públicamente una doctrina errónea y herética.

Vemos que tanto unos como otros hacen énfasis en el elemento de creencia escondido detrás de la práctica. El cristianismo es una fe que se expresa a través de símbolos. El bautismo es un símbolo externo que expresa una realidad interior así como también la Santa Cena. Esto nos conecta con la expresión visible de entregar el cuerpo al polvo, colocándolo en la tierra como” la analogía entre la semilla que es sembrada y resucita en la planta” (I Cor. 15).

La práctica de la cremación es “anticristiana y no debería tener lugar ni ser practicada por los creyentes. No tiene base escritural . La Iglesia Primitiva la rechazó como una costumbre pagana” .Entre los años 1400 a. C. y el 200 d. C, era forma de enterramiento más común, especialmente entre la aristocracia romana y la familia imperial. Hasta el siglo XIX, las doctrinas cristianas prohibían la cremación porque se pensaba que si se destruía el cuerpo éste no podría resucitar. ¿Queremos decir con todo esto que las personas que por algún motivo han sido quemados no podrán participar de la Resurrección de los Santos? Rechazamos esta opinión porque limita el poder de Dios, el cual es poderoso para levantar a tantos creyentes que fueron quemados por la Inquisición, y también lo que El Talmud sugiere ,“que la descomposición, un proceso impulsado además por la tierra y la humedad, trae una suerte de expiación por los pecados cometidos en vida.

En conclusión podríamos decir que entre el exagerado culto a los difuntos y el desprecio absoluto a los cuerpos el creyente en Cristo debe situarse en el punto justo: Dar la atención al cuerpo después de muerto que la Biblia le da. Ni más ni menos. El hecho de aceptar la propia muerte es aceptar la culpabilidad y la pena que merecieron nuestros pecados, pero entreguemos nuestros cuerpos a la tierra descansando en la promesa de Cristo.

Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús está en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que está en vosotros.


Autora: Margarita Martínez Ferrer Manresa